Más allá de las diversas teorías
sobre su origen, es un hecho que desde 1975 la ONU comenzó
a celebrar este día para concienciar sobre la
necesidad de igualar los derechos de hombres y mujeres
en todo el mundo.
Históricamente,
por numerosas razones religiosas o culturales, las mujeres
han sido víctimas de desigualdades en el mundo
entero. Si bien en muchos países se ha avanzado
y se han encontrado muchos cambios positivos en las
legislaciones y en la conducta social, la igualdad entre
los derechos de hombres y mujeres sigue siendo una virtud
que muy pocas naciones han logrado en su totalidad.
Desde 1975 se reitera en este día el llamado
a todas las naciones del mundo a crear condiciones que
aseguren a las mujeres su pleno e igualitario desarrollo
y participación social.
Un poco de historia
Sobre el porqué de la elección del 8 de
marzo para la conmemoración de este día
existen numerosas versiones diferentes, dado que los
antecedentes históricos fehacientes no son muy
abundantes ni muy explícitos. Como sea, su origen
hay que buscarlo en los albores del siglo XX, en un
complejo escenario signado por la Primera Guerra Mundial,
la Revolución Rusa y el creciente auge del sindicalismo
femenino, que luchaba por defender los derechos laborales
de las trabajadoras y por lograr el derecho de las mujeres
al sufragio.
Algunos de los hechos más difundidos, aunque
no completamente certificados, son los siguientes: 1857: En Nueva York habrían
muerto quemadas en un incendio las obreras de una fábrica
textil, que hacían una huelga en reclamo la igualdad
de sus salarios y una jornada limitada. Pero no existen
pruebas documentales de ello, y según otras investigaciones
lo que pasó en marzo de 1857 fue, en verdad,
la realización de una gran marcha convocada por
el sindicato de costureras de la compañía
textil de Nueva York, que reclamaban una jornada laboral
de sólo 10 horas. Así fue que miles de
mujeres marcharon sobre los barrios más pudientes
de Nueva York en protesta por las miserables condiciones
de las trabajadoras textiles. 1867: También en Nueva York,
se dice que tuvo lugar una huelga de planchadoras de
cuellos, quienes formaron un sindicato y pidieron un
aumento de salarios; aunque sin éxito, dado que
tras 3 meses de paro se vieron obligadas a regresar
al trabajo sin respuestas a su demanda. 1908: El 3 de mayo, en Chicago, mujeres
del Partido Socialista Norteamericano promovieron las
jornadas denominadas Women Day, con el objetivo central
de hacer campaña por el sufragio femenino. 1908: En otra versión trágica,
aseguran algunas historiadoras que 129 trabajadoras
murieron quemadas en un incendio en una fábrica
de Nueva York, en la que los dueños las habían
encerrado para forzarlas a permanecer en el trabajo
y no unirse a la huelga en la que 40.000 costureras
industriales de grandes fábricas demandaban sus
derechos de: unirse a los sindicatos; mejores salarios
y jornada de trabajo menos larga, entre otros.
También en 1908, a fines de
febrero, las organizaciones de mujeres socialistas convocaron
enormes manifestaciones públicas para pedir el
derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos
y económicos. En 1909 y 1910,
diversas movilizaciones populares se sumaron a estas
celebraciones por el Día de la Mujer. 1910: El 27 de agosto, en Dinamarca,
asistieron más de 100 delegadas de 17 países
representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones
de trabajadoras a la Segunda Conferencia de Mujeres
Socialistas. Allí se propuso establecer el 8
de marzo como Día Internacional de la Mujer,
en homenaje a las obreras textiles que habrían
padecido el incendio de 1857 en la fábrica de
Nueva York. 1917: En Rusia, el 23 de febrero (8
de marzo en el calendario occidental), en plena guerra,
las mujeres de San Petersburgo realizaron una manifestación
pidiendo pan para sus familias y el regreso de los combatientes
a sus hogares. A esta manifestación se unieron
trabajadores y estudiantes, y puede haber actuado como
detonante de la Revolución Rusa. Cuatro días
más tarde, el Zar abdica y el Gobierno Provisional
otorga a las mujeres el derecho al voto, por lo que
a partir de entonces, el 8 de marzo queda instituido
como Día Internacional de la Mujer Comunista
y comenzó a celebrarse con gran despliegue en
todos los países de la órbita comunista.
Como se puede observar, han habido históricamente
dos ramas de las luchas de mujeres: una que se concentraba
en la explotación industrial femenina, y otra
en la obtención de derechos civiles para las
mujeres, en particular el derecho al voto.
Día de las Naciones Unidas para los
derechos de la Mujer
En un intento por unificar estas diversas conmemoraciones
y dotarlas de un significado común, la Asamblea
General de las Naciones Unidas estableció (por
medio de la resolución 32/142, fechada en la
ciudad de Nueva York en 1977) el 8 de marzo como "Día
Internacional de la Mujer".
La ONU ya había comenzado en 1975 a celebrar
este día; y en 1977 su Asamblea General invitó
a todos los estados miembros a proclamar, de acuerdo
con sus respectivas tradiciones y costumbres nacionales,
el "Día de las Naciones Unidas por los Derechos
de la Mujer y la Paz Internacional". La Asamblea
puso énfasis de este modo en la invitación
a todos los estados en favor de la igualdad en todo
sentido: participación política, derechos
humanos, oportunidades de acceso a trabajos dignos,
intervención en las funciones del estado, no
opresión y demás cuidados en estos mismos
sentidos.
Este llamado fue hecho en consonancia con dos proclamaciones
previas de la Asamblea: 1975 como Año Internacional
de la Mujer; y 1976-1985 como Década de las Naciones
Unidas para la Mujer, lo cual demuestra la constancia
en la concienciación sobre este tema, y la permanente
preocupación de la ONU al respecto. El finlandés
Harri Holkeri, presidente de la Asamblea General de
la ONU en 2001, dijo el 8 de marzo de aquel año:
"Aunque algún progreso hemos logrado, el
panorama general dista mucho de lo deseado, y queda
mucho por hacer aún para aprovechar todo el potencial
femenino".
De eso se trata, de evitar que los prejuicios impidan
a las mujeres del planeta aportar todo lo que son capaces
para el desarrollo social, en todos los campos de la
vida humana.