Antes de que sea demasiado tarde, hay que inculcar
en las generaciones jóvenes la noción
del agua como bien escaso; porque aunque en nuestro
país tenemos la suerte de vivir en la sobreabundancia
de este elemento vital, la tendencia para las próximas
décadas es preocupante.
Que
el agua es imprescindible para el ser humano no es novedad,
pues sin ella directamente no se podría vivir.
No importa quiénes seamos, dónde estemos
ni qué hagamos, todos dependemos del agua. La
necesitamos permanentemente. La necesitamos para estar
saludables, por supuesto, y también para producir
y elaborar nuestros alimentos; para el transporte, para
la industria, para producir energía, para desarrollar
investigaciones... La necesitan también los animales
y las plantas. Así y todo, desestimando la importancia
que el agua tiene en nuestras vidas y en nuestro bienestar,
la valoramos cada vez menos. Abusamos de ella. La desperdiciamos.
La contaminamos, olvidándonos lo esencial que
resulta para nuestra supervivencia.
Pero quizás todavía estemos a tiempo de
revertir la preocupante tendencia de disminución
del agua potable del planeta. Para acentuar esta última
oportunidad, la Asamblea General de la Organización
de las Naciones Unidas ha declarado el 22 de marzo de
cada año como "Día Mundial del Agua",
por medio de la resolución 47/193 del 22 de diciembre
de 1992.
La celebración de este día pretende crear
conciencia sobre la imperiosa necesidad de conservación
de los recursos hídricos y sobre la contribución
que su desarrollo y aprovechamiento hace al bienestar
social.
El lema para la celebración del Día Mundial
del Agua en este año 2003 es "Agua para
el futuro", en lo que constituye un llamado a cada
uno de los habitantes del mundo para cuidar que las
conductas hacia el uso del agua redunden en beneficio
de las futuras generaciones, mediante la eficiencia
en su utilización y la responsabilidad en su
conservación.
Como nota destacada, podemos mencionar que este año
las celebraciones serán duplicadas, ya que se
ha declarado al año 2003 como el Año Internacional
del Agua Fresca.
En Argentina, también el 31 de marzo
Desde 1949 que en nuestro país se dedica un día
a poner énfasis en la importancia del cuidado
del agua. Aquel año se instituyó el 14
de febrero como "Día Nacional del Agua y
la Energía Eléctrica". Finalmente,
en 1973 el Decreto N° 2481 estableció que
cada 31 de marzo se celebre con exclusividad el "Día
Nacional del Agua", con el objetivo de estimular
en todos los argentinos la responsabilidad en el uso
de los recursos hídricos del país, así
como un mayor conocimiento y la conservación
a conciencia de los mismos.
Algunos datos ilustrativos
•
El 71% de la superficie terrestre se encuentra
cubierta por el agua.
•
El 97% del agua se halla
en mares y océanos (no apto para consumo humano).
El 3% restante se compone de agua dulce, pero el 2,997%
resulta de muy difícil acceso y consumo, ya que
se sitúa en los casquetes polares y en los glaciares.
Es decir que apenas el 0,003% del volumen total del
agua de nuestro planeta se encuentra en los lagos, la
humedad del suelo, el vapor de agua y en las corrientes
fluviales y subterráneas aprovechables, siendo
accesible para el consumo humano.
•
En los últimos
50 años, el consumo del agua en el mundo se ha
triplicado.
•
Durante los últimos
25 años, la disponibilidad de agua en el mundo
disminuyó un 50%.
•
Para el año 2025,
se predice que 3,5 billones de personas (casi la mitad
de la población total) sufrirán problemas
con el agua.
•
En los países
en vías de desarrollo, el 80% de todas las enfermedades
está vinculado al acceso limitado al agua potable.
•
12 millones de personas
mueren cada año en el mundo debido a enfermedades
ligadas a la mala calidad o la carencia de agua, o a
desastres hidrológicos.
•
Mientras un habitante
de Islandia cuenta con 685.000 m3 de agua por año,
uno de Egipto sólo dispone de 20. Como Egipto,
hay otros 18 países en el mundo con una seria
escasez de agua.
•
En el llamado Tercer
Mundo, el 55% de la población rural y el 40%
de la población urbana carecen de acceso adecuado
a fuentes de agua potable
•
Según la Organización
Mundial de la Salud, unas 1.500 millones de personas
(casi 1 de cada 4 personas del mundo) no poseen agua
potable.
Fuente: Fundación Ambiente y Recursos
Naturales
-
Para tener en cuenta:
- Canilla goteando
- Depósito de inodoro con deficiencia en
flotante
- Tanque de reserva con deficiencia en flotante
- Lavarropas
- Baño de inmersión
- Lavado de auto mediano
- Una ducha
- Cada descarga de inodoro
46 litros/día
4.500 litros/día
2.600 litros/día
100 litros/ciclo
150 litros
500 litros
80 litros
20 litros/vez
-
Consumos familiares (personas)
Consumo
en litros por día (promedio)
- Una
- Dos
- Tres
- Cuatro
- Cinco
- Seis
720
1.100
1.350
1.500
1.800
2.000
Fuente: Aguas Argentinas
Agua = Vida
Ya quedó dicho que el agua pura es esencial para
todo tipo de vida, también que el agua potable
es un recurso escaso. De ello mismo, así como
de la fuerza de las estadísticas, se desprende
la urgente necesidad de tomar conciencia sobre el cuidado
del uso del agua. Casi sin darnos cuenta, estamos poniendo
en serio peligro este recurso tan esencial, no ya para
nosotros, sino para los hijos de nuestros hijos y sus
generaciones siguientes, de continuar esta tendencia
que indica que las aguas subterráneas de todo
el mundo se están contaminando y reduciendo.
Pero el peor mal que debemos y PODEMOS evitar es el
del derroche: los que tenemos la suerte de un fácil
y abundante acceso a grandes cantidades de agua no la
valoramos, y la estamos derrochando. No podemos descontaminar
el Riachuelo, pero sí podemos cuidar el agua
en nuestras actividades de todos los días: cuando
regamos, lavamos el auto o la vereda, en nuestro aseo
personal, en el llenado de piletas... permanentemente
usamos el agua, y muchas veces sin tomar conciencia
de que en otras partes del mundo (o aquí mismo
dentro de unos años) cada gota tiene un valor
que nosotros no le damos.
Ello sin mencionar los frecuentes casos de pérdidas
por canillas mal cerradas, por cueritos defectuosos
o depósitos de sanitarios deficientes. Porque
el cuidado del agua es también una forma de solidaridad,
pensando en el futuro.