El primer regalo de mamá
Esta semana fue instituida para reforzar el valor de
la lactancia materna, que no se queda en la simple necesidad
de la alimentación, sino que va mucho más
allá. Aquí les contamos algunas de las
cuestiones fundamentales en las que radica su importancia.
La lactancia materna beneficia, en primer lugar, la
salud de los propios niños que son alimentados
por su madre, porque les proporciona la nutrición
equilibrada ideal y eso los ayuda a estar más
protegidos contra todo tipo de enfermedades. Los niños
que son amamantados no necesitan de suplementos de vitaminas
o minerales para crecer sanos y fuertes, porque con
lo que reciben de su madre les alcanza.
Es importante favorecer y estimular la lactancia desde
todos los ámbitos, porque además de ser
provechosa para los bebés, beneficia la salud
de las mamás, reduciendo entre otras cosas el
riesgo de padecer cáncer, anemia o depresión
después del parto. Pero no sólo eso, también
refuerza la autoestima de la madre, produce un mayor
espaciamiento de los embarazos y hace más práctica
y saludable la alimentación de sus hijos.
Queda claro que a través del amamantamiento
se logra el crecimiento y desarrollo biológico
adecuado, pero no sólo eso, porque también
tiene una gran trascendencia en lo afectivo. Es porque
esos momentos de íntimo contacto entre madre
e hijo pasan a ser inolvidables para los dos: La mamá
siente un inmenso orgullo al alimentar a su hijo por
sí misma, y el bebé siente paz alimentándose
y recibiendo amor de su mamá al mismo tiempo.
Con la cultura del amamantamiento se benefician además
las familias y la sociedad en su conjunto. Las familias,
porque en la casa crecen los hijos sanos, con afecto,
y no es necesario hacer gastos en medicamentos ni en
alimentos sustitutos. Socialmente, porque gracias a
la lactancia materna disminuye el número siempre
terrible de mortalidad infantil, y se reduce el gasto
que implica la atención médica de niños
en riesgo, con patologías graves por no estar
nutridos o alimentados correctamente.
En conclusión, un amamantamiento responsable,
completo y de corazón es el mejor regalo que
una mamá pude hacerle a su hijo recién
nacido, porque lo ayudará a crecer sano y fuerte
y lo prepara para una vida saludable en sociedad. Por
eso es fundamental resaltar el valor de esta fecha,
en la que mundialmente se tiene más presente
que nunca la importancia de la lactancia materna.
|