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Entrevista a María Teresa Lugo, investigadora y especialista en Políticas TIC y Educación

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Para buenos aprendizajes, se necesitan docentes innovadores en un sistema educativo con justicia y calidad”

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En diálogo con EducaRed Argentina, la coordinadora de Proyectos TIC y Educación del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación, Sede Regional Buenos Aires, de UNESCO, expresó lo importante que es integrar las nuevas tecnologías en la escuela ya que “promueven la autonomía y la capacidad de planificación en el docente de su propio desarrollo profesional y en sus actividades pedagógicas”. Respecto de la incorporación de los teléfonos celulares en el aula, manifestó que “en algunos colegios resuena como amenaza porque no saben cómo utilizarlo desde el punto de vista del aprendizaje” y agregó que “si se incorpora a la tarea, pueden ser un aliado del profesor y de la escuela”. Además, hizo referencia a los referentes o facilitadores TIC,  figura clave en las escuelas y en los sistemas educativos.

María Teresa Lugo es licenciada en Ciencias de la Educación de la UBA, y tiene estudios de postgrado por la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue Consultora de UNESCO/IESALC y participó en la coordinación regional del proyecto @lis/ INTEGRA (Nuevas Tecnologías para la educación) para Argentina, Uruguay y Chile de la Unión Europea. Es además, profesora de postgrado de la Universidad ORT Uruguay y de grado en la Universidad Virtual de Quilmes y en la Universidad Católica Argentina. Tiene diversas publicaciones y libros en colaboración sobre Gestión Educativa y Educación virtual.


EducaRed: ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo que desarrolla el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de UNESCO en la región en relación con la inclusión de las nuevas tecnologías en el sistema educativo?

María Teresa Lugo. El Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE) es un centro de formación e investigación de alto nivel en planeamiento educativo. Fue creado por la UNESCO en París en 1963. El IIPE contribuye al desarrollo de la educación en todo el mundo, difundiendo los conocimientos y formando a los especialistas en este campo. Sus propósitos principales apuntan a: formar a los responsables de la educación, investigar aspectos importantes de la planificación, difundir los nuevos conceptos, métodos y técnicas en la materia. La sede Regional Buenos Aires fue fundada hace 11 años. Desde la sede Buenos Aires se investiga, se forma y se colabore técnicamente con los funcionarios y gobiernos de América Latina y el Caribe. Los invito a visitar nuestra página en www.iipe-buenosaires.org.ar y conocer en profundidad los proyectos que estamos realizando.

Los  Proyectos TIC y Educación se encuentran enmarcados en la actividades de la Unidad de Formación del IIPE.  Desde su creación, IIPE encaró distintas acciones y proyectos vinculados a la problemática  TIC.  Sin embargo en el  año 2003 se potencia su accionar a partir de dos iniciativas: por un lado la creación del Campus Virtual de IIPE UNESCO Buenos Aires (IIPE VIRTUAL www.iipebairesvirtual.org.ar y por otro el Proyecto @lis /Integra. Desde el Campus Virtual se forma a los tomadores de decisiones de las administraciones educativas de la Región, en las temáticas de planificación y gestión educativa. Cursos, seminarios y talleres forman parte de las estrategias formativas que se desarrollan. La mayoría adopta  la modalidad de blended learning, es decir instancias presenciales que se articulan con instancias virtuales. Desde el año pasado hemos implementando algunos cursos enteramente virtuales. Un ejemplo de ello es el Curso a distancia destinado al personal técnico de  las áreas de Planeamiento del Ministerio Nacional de Educación en Perú.  Aborda técnicas y herramientas de micro-planificación (estudios de oferta y demanda) y análisis de información educativa. Este curso es un emprendimiento que cuenta con el financiamiento de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

La otra iniciativa a señalar es Integra, Proyecto de demostración del Programa @lis de la Unión Europea,  para la incorporación de las TIC en América Latina. INTEGRA apuntó a fortalecer las capacidades de las instituciones educativas para la utilización efectiva y relevante de las TIC en la enseñanza y la administración educativa y tuvo una duración de tres años. Para ello se creó una red de Centros de Innovación (Cedei)  en Argentina, Chile y Uruguay, dedicados a experimentar y difundir el uso de las TIC. Sus principales destinatarios fueron los estudiantes, directores, docentes y equipos técnicos de las escuelas y  administraciones educativas de los gobiernos participantes. Para su gestión se consolidó un Consorcio conformado por distintas instituciones europeas y latinoamericanas entre las que se encontraban: el Instituto Superior Mario Boella de Turín (Italia) www.ismb.it como coordinador general; el IIPE UNESCO Buenos Aires como coordinador regional. Los socios latinoamericanos eran: los Ministerios de Educación de La Pampa  y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ambos de Argentina; la Secretaría Regional MInisterial de Educación de la V Región de Chile www.mineduc.cl  y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso www.enlaces.ucv.cl; la Universidad ORT de Uruguay www.ort.educ.uy. Los socios europeos eran: el CSP de Torino (Italia) www.csp.it , Columbus (Francia) www.columbus-web.com, NCTE National Centre for Technology in Education de Irlanda www.ncte.ie; XTEC Departament d´Ensenyament de la Generalitat de Catalunya www.xtec.es.

 Tenemos otras  líneas de acción  que se vinculan con estudios específicos sobre la integración de las TIC en los sistemas educativos. Un ejemplo es el  Estado del Arte de la integración de las TIC en América Latina que realizamos para el Ministerio de Educación de Argentina, que contiene un desarrollo específico  sobre competencias TIC para los docentes.  El acceso a estas  publicaciones y documentos es gratuito y se realiza desde la página del IIPE.

Por último, tenemos otras líneas de trabajo vinculadas con la formación y la capacitación en TIC. Por un lado, destaco el  proyecto sobre la promoción de la Red de Recursos Abiertos que se lidera desde Paris -nuestra sede central- y que trabaja en la consolidación de espacios, foros y redes virtuales para recursos pedagógicos. Por otra parte se encuentran las acciones de capacitación. En este sentido quisiera destacar dos acciones: la cooperación con la provincia de La Pampa de Argentina, donde trabajamos en el año 2005 en la capacitación de los “referentes TIC” Esta figura nos resulta clave para la integración TIC en las escuelas y en los sistemas educativos. La otra iniciativa que quisiera señalar es la capacitación en el uso pedagógico de las TIC que implementamos (en Consorcio con la Fundación Evolución) en el marco de la Licitación Internacional promovida por el Ministerio de Educación de Argentina, a partir de la cual  se dictaron cursos para más de 5000 docentes, directivos y equipos técnicos de las regiones del NOA y NEA, en Argentina.


ER: La idea de incorporar docentes referentes o facilitadores TIC en las escuelas, ¿está difundida en las administraciones provinciales?

MTL: En nuestro país hay provincias que están considerando e implementando esta medida. El ejemplo que señalé de la provincia de La Pampa es uno. Por otra parte, en Córdoba finalizó recientemente el estudio diagnóstico en relación con el estado de situación de las TIC en las escuelas de la provincia, y se evidencia con claridad la necesidad de estos facilitadores o referentes TIC en las escuelas. No necesariamente tiene que tener un perfil informático, dado que la tarea se focaliza en lo pedagógico, es decir en la orientación al docente en el uso de las TIC para mejorar el trabajo en el aula. Un concepto que me gusta mucho es el que acerca al referente TIC como  “portador de la innovación”. Es decir, aquel que va mostrando ese camino, acompañando como un mentor, un orientador, un compañero de ruta más experimentado que puede anticipar obstáculos y acercar soluciones.


ER: ¿Estas personas tienen que ser parte del cuerpo docente, o pueden ser externos al sistema?

MTL: Hay experiencias interesantes que nos dicen que estos facilitadores no necesariamente tienen que estar nombrados en cada escuela. Las TIC nos enseñan la importancia de trabajar en red o con otros. En este sentido estos  referentes pueden  funcionar asesorando a  redes escolares de  distintas regiones, detectando fortalezas y debilidades de cada una de las instituciones y aprovechando  la red de recursos y saberes que se va construyendo entre todos. El referente TIC sería así un actor que tiene un saber específico sobre el uso pedagógico de las TIC y que además posee características especiales de diálogo, de actitud proactiva hacia la innovación, para  acompañar a los docentes y a  los proyectos en las escuelas.


ER: Muchas veces, desde las políticas de Estado en materia educativa, la introducción de tecnología en las escuelas se considera un talismán que va a resolver todos los problemas. ¿Cuál es el lugar que usted le asigna?

MTL: Para bien o para mal las TIC no han cambiado la educación. No hay evidencia que la inclusión de las TIC en el aula  impacte en forma directa en la mejora de los aprendizajes de los alumnos. Sin embargo, considero que a pesar de ser un proceso complejo y con resultados inciertos, la integración TIC en la educación es necesaria e impostergable. ¿Por qué?  Comparto dos líneas de pensamiento: Por un lado, la dimensión social de la inclusión de las TIC, que se vincula con garantizar un proyecto democrático de justicia, inclusión y calidad, y por otro la dimensión pedagógica que implica. Con respecto a esta última, hay tres ideas que resultan potentes: en primer lugar, la autonomía, la responsabilidad y la posición de productores de la información que las TIC favorecen en los estudiantes. En segundo lugar, la gestión colaborativa y el intercambio de conocimiento que su uso facilita. Y por último, la diversidad de las fuentes de información y acceso a contenidos que éstas promueven. La experiencia exitosa del Plan Ceibal en Uruguay nos señala un rumbo interesante en esta línea.

Las TIC están produciendo un cambio en  las prácticas culturales y los estilos de vida. Las redes sociales como Facebook son una prueba de ello. A nivel educativo, hoy existen varias universidades de primer nivel que están ofreciendo sus cursos por Second Life o Twitter. Si bien la introducción de las TIC trae, por un lado, una mayor autonomía y participación activa de los estudiantes en su aprendizaje, también obliga al docente a asumir una actitud de diálogo e intercambio con los estudiantes y con la información, descentrándolo del rol tradicional de autoridad y única fuente de conocimiento disponible. Sin embargo, la propuesta curricular, y la organización y gestión de muchas de nuestras escuelas no parecen atravesadas “a fondo” por las TIC. Las TIC hacen una verdadera diferencia cuando producen un cambio en el paradigma con que se está enseñando y aprendiendo. Lo que la escuela le está ofreciendo hoy a los alumnos, muchas veces no es lo que ellos están esperando, ni tampoco es lo que demanda la sociedad. Estas nuevas competencias apuntan a aprender a trabajar en equipo, a pensar reflexivamente, a transformar, ser creativos, innovadores, poder tener pensamiento crítico incluso sobre el papel de las propias tecnologías en la sociedad, respetar la diversidad, buscar información.  En todas estas situaciones las TIC pueden funcionar como palanca de cambio.


ER: La introducción de las tecnologías en las escuelas parece ser un proceso dificultoso, registrándose paradójicamente en forma frecuente un subuso de los recursos disponibles. ¿Cuáles cree que son las razones de esta situación?

MTL: Por un lado la escuela presenta un formato organizacional y de gestión que responde a las demandas sociales del Siglo XIX. Sólo enunciaré algunos puntos de evidencia como la disposición de los pupitres, la organización de la grilla horaria, la clase frontal, la concepción de conocimiento, etc. Tal como señalé en la pregunta anterior, es evidente que los  estudiantes de hoy no son los mismos para los cuales la escuela fue pensada en sus orígenes. Hay un nuevo sujeto, diferente, que accede a la información prioritariamente a través de fuentes digitales, opta por las imágenes en movimiento y elije la música; puede hacer varias tareas a la vez y obtiene conocimiento procesando información discontinua, no lineal, como señala Pedró (Pedró, 2006).
Mientras tanto, la escuela presenta modelos pedagógicos en muchos casos vetustos,  salpicados de iniciativas que intentan innovar y darle nuevo sentido a la institución, incluyendo las TIC. Con una organización temporal que requiere períodos largos de atención por parte del estudiante, actividades reflexivas de manera exclusiva y de una por vez y secuencias lineales de actividades, con actividades centradas en el profesor, y con un predominio casi exclusivo en el texto,  la escuela está quedando cada vez más lejos de los nuevos estudiantes. Se ha creado una nueva brecha de expectativas. Se trata entonces de diseñar un cambio profundo: una innovación. No es lo mismo innovación educativa que tecnología. La innovación es un acto deliberado –y planificado de solución de problemas, que apunta a lograr mayor calidad en los aprendizajes de los estudiantes, superando el paradigma tradicional. Implica alejarnos del conocimiento academicista y pasar del aprendizaje pasivo del estudiante a una concepción interactiva y de construcción conjunta para resolver problemas. Nicholas  Burbules señala que “juntos somos más inteligentes”. Esta idea resulta toda una declaración de sentido…. Este salto cualitativo necesita de una nueva conformación institucional. No podemos seguir haciendo más de lo mismo. Es poco probable que podamos alcanzar mejores  metas educativas con mayores niveles de justicia e inclusión social ofreciendo los mismos formatos pedagógicos. Para ello es imprescindible redefinir los objetivos, enfrentar la masividad con equidad y justicia, desarrollar nuevas formas de organizar y gestionar la escuela, modificar contenidos y prácticas, potenciar las redes, la interacción y lograr aprendizajes de calidad y significativos para todos.

En segundo término diría que a pesar de que hay muchos docentes que sostienen  iniciativas innovadoras para integrar las TIC en su tarea, la formación inicial que recibieron no responde a las nuevas exigencias. Se sienten abrumados ante la falta de herramientas para responder  las demandas de los alumnos. La capacitación, en ese sentido debiera poder ofrecerles alternativas para transitar estos cambios con menos angustia y con mayor tranquilidad. A veces se utiliza el término de “resistencia a los cambios” y a mí me parece que en relación con el tema de las TIC, esta idea es casi un lugar común. Cuban (2001) sostiene que los problemas de indiferencia o resistencia de los docentes hacia la tecnología en la escuela son a menudo de orden logístico: la tecnología resulta ser más difícil de usar que lo que sugieren quienes promueven su empleo; no se provee el mantenimiento adecuado y no se imparte suficiente capacitación a los docentes. A su juicio,  las tecnologías más antiguas -libros y pizarrones-, son más sencillas y más flexibles. Los docentes aceptan los cambios cuando sienten que éstos resuelven problemas y no minan su autoridad, pero es probable que opongan resistencia cuando los perciben irrelevantes, engorrosos o que debilitan su posición1.

Introducir reformas de cualquier tipo en las escuelas es una cuestión  compleja que no se limita a aspectos técnicos sino también culturales. Debemos recordar que los cambios en educación no son lineales. Tienen una forma más irregular, espiralada e incluso contradictoria. La innovación es más incremental, a veces asistemática. Por lo tanto la resistencia formaría parte de todo proceso de cambio. Incluso podemos pensar en aprovechar estas resistencias,  considerando que “ese otro” que resiste, puede estar viendo un aspecto de la situación que yo no estoy contemplando en mi análisis. La utilización positiva de la “resistencia al cambio” me permitiría ampliar la mirada y tener una visión más comprensiva del problema a resolver. Y acá quiero hacer referencia a la necesidad de la  planificación: Si considero que el cambio se puede gestionar necesitaré herramientas específicas para direccionar y contener los procesos en las escuelas2 y disponer de indicadores de logro y compromisos de acción fácilmente monitoreables por todos.  Un nuevo modelo de escuela necesita un nuevo modelo de planificación: una planificación que opere como una herramienta de cambio que facilita la unión entre el hacer y el pensar. Que propicie la confluencia y pluralidad de los actores, que se aplique intencionalmente y que auto genere capacidades de conocimiento y de acción. No sirven planificaciones normativas, necesitamos herramientas flexibles. Hablamos de diseñar un Plan Tic de la escuela que partiendo de las fortalezas y debilidades en relación con las TIC identifique un estado de situación de los equipos y recursos, las posibilidades de mejora, las necesidades de capacitación, las necesidades de financiamiento.  Todos estos aspectos harán más viable la integración TIC en la escuela.


ER: El docente suele tener información personal sobre innovaciones tecnológicas aplicadas a la educación y usar la tecnología para su formación personal. Sin embargo, muchas veces no logra incluirla en las prácticas de enseñanza en el aula. ¿Cuáles serían en su opinión los principales ejes de un programa de formación docente en la materia?

MTL: En primer lugar, existe la idea del desarrollo profesional como formación permanente a lo largo de toda la vida. Yo creo que las TICS colaboran en este proceso permitiendo la capacitación de los profesionales de la educación,  a través de propuestas “en línea” que le posibilitan además, compartir problemas y soluciones con otros equipos docentes y expertos en verdaderas comunidades de aprendizaje.  Siempre es enriquecedor conocer cómo se hacen las cosas en otros países, en otras escuelas… ampliar la mirada. Otro aspecto  tiene que ver con el uso pedagógico; es decir no ver las Tic sólo  como una herramienta o un instrumento para elaborar una planilla con las notas de los alumnos, o utilizar una presentación en  power point en una clase que continúa ofreciendo un formato tradicional. El desafío pasa por pensar nuevos formatos didácticos, donde se priorice el aprender con otros, la contrastación de hipótesis, acceder a distintas fuentes de conocimiento, analizar críticamente la información disponible, ser reflexivos y creativos. Aprender de la tecnología y no sólo con la tecnología. En relación con este último punto está el debate relacionado con la seguridad en Internet que plantea cuestiones sobre “lo público y lo privado” que debieran también formar parte de las cuestiones de la formación docente.

Finalmente señalar que las iniciativas tic necesitan de un espacio institucional innovador que trascienda el aula. Un aspecto que se destaca en los resultados de los proyectos TIC y educación que el IIPE ha llevado adelante3es el papel del directivo como movilizador del cambio. Los docentes necesitan contar con su respaldo para llevar adelante los proyectos, y sentir que entiende y aprecia su trabajo, y reconoce a la vez sus desafíos y frustraciones. Es indudable que este liderazgo del director apunta tanto a lo pedagógico como  a lo administrativo4; no va en desmedro de la participación proactiva de otros actores; la mayoría de las innovaciones son el resultado de la actividad de equipos trabajando en redes colaborativas, que además de motorizar el desarrollo de los proyectos, facilitan su promoción, difusión y sostenibilidad. Pero para que esto resulte viable es necesario reforzar las instancias de capacitación para los directores con el fin de que sean capaces de poner en práctica estas competencias de gestión.


ER: Si tuviera una buena razón para hablar con el docente, para animarlo a  que incorpore esta propuesta en su enseñanza ¿Qué marcaría como más significativo acerca de la potencialidad  de las TICs en el proceso educativo?

MTL: Para responder esta pregunta me referiré a las dos dimensiones ya señaladas: la social y la pedagógica. Por un lado las TIC son necesarias para disminuir la brecha y las desigualdades sociales. Nos permiten pensar proyectos educativos más inclusivos, de justicia y de respeto por la diversidad. Pero por otro promueven la colaboración, la interacción real y las posibilidades de mayor autonomía en cuanto a su proceso de formación y planificación.   Le diría que aproveche las potencialidades de la Web 2.0, tanto para su desarrollo profesional, como para la propuesta de enseñanza que encara. De esta manera se acercará a las necesidades de sus estudiantes y a las demandas del Siglo XXI.  Por último marcaría como significativo el desafío de concebir las Tic en la escuela no sólo como herramientas de comunicación sino sobre todo como potentes impulsoras de comunidades de aprendizaje.


ER: ¿Cómo pueden convivir pizarrón y tiza con aprendizaje interactivo o en red? 

MTL: En definitiva creo que conviven y que América Latina no es la excepción. El desafío del docente pasa por el uso pedagógico que le da a las TIC. Disponiendo de  pizarra digital y notebook en el aula, no garantizamos que se innove en la manera de enseñar y de aprender. La tiza y el pizarrón resultan hoy insuficientes  porque la sociedad demanda nuevas competencias, y para eso necesitamos conocer y utilizar las TIC. Para buenos aprendizajes se necesitan docentes innovadores en escuelas abiertas al aprendizaje en sistemas educativos transformadores e inclusivos.


ER: ¿El pizarrón y la tiza seguirán siendo el símbolo escolar?

MTL: La tiza y el pizarrón son los símbolos de la escuela del Siglo XIX. Es una tecnología de bajo costo  y eficaz. Todavía no ha sido reemplazado completamente por otras, como las pizarras digitales, por ejemplo. Sin embargo considero que estamos en un proceso de transición y nos debemos la discusión sobre cuáles son los nuevos símbolos de la escuela del Siglo XXI. Cuestiones como el modelo de gestión del conocimiento, el modelo de adquisición de aprendizajes, las formas de la enseñanza, entre otros, forman parte de esta discusión.  Sabemos que las TIC están impactando de una manera central en  estas concepciones del aprendizaje y el conocimiento, pero no tenemos certezas sobre cual  será el resultado del nuevo modelo. Incluso ignoramos hacia donde irán los desarrollos de la tecnología. Por ejemplo los mensajes de texto de los celulares, que tuvieron un peso que no imaginaron nunca  las prestadoras telefónicas. Lo que si sabemos, es que la tecnología tiene que resolver problemas educativos, para lo cual se necesita claridad en el diagnóstico y una visión pedagógica de la integración de las TIC en las escuelas. Los problemas principales que enfrenta América Latina tienen que ver con la repitencia, la deserción, con el nivel del aprendizaje de la lectoescritura, la enseñanza de la matemática. Las TIC deben colaborar para esto.


ER: ¿Cómo debe actuar el docente en el uso inadecuado de las nuevas tecnologías?

MTL: En primer lugar es necesario definir cuál es el uso adecuado de las TIC. Un uso adecuado apunta al respeto por el otro, respeto por la diversidad cultural, respeto y cuidado de las producciones propias y ajenas. Un uso adecuado apunta a diferenciar las fuentes confiables de información de las que no lo son. El rol de la escuela y del docente es fundamental al guiar y orientar en este proceso de aprender a vivir juntos. Estos no son problemas de Internet. Son los problemas sociales. El riesgo no pasa sólo por el acceso a la pornografía. Estamos frente a nuevos debates entre el límite de lo público y lo privado. Los docentes tienen un papel activo en esto. Tienen mucho para decir, para acompañar no sólo a los chicos sino a las familias.


ER: La ubicuidad es una de las características principales que poseen las nuevas tecnologías. El teléfono móvil expresa claramente ese rasgo. Muchas instituciones prohíben el uso de celulares en la escuela. ¿Qué opina de esta decisión? ¿En qué contextos y con qué sentido podría la escuela valerse de una tecnología como ésta?


MTL: En América Latina  las tecnologías de bajo costo, como los celulares, son una alternativa interesante y poco utilizada. Hay  experiencias exitosas en el mundo vinculadas con el uso de los celulares. Voy a dar un ejemplo: en Irlanda tenían un problema: los alumnos estaban usando poco el idioma original, que es el celta. Entonces crearon un programa exitosísimo de enseñanza usando el celular, con resultados muy buenos. Se dotó a los docentes de un software para que pudieran llevar adelante la iniciativa. Pero para implementarlo fue necesaria una fuerte y clara negociación del Estado con las prestadoras telefónicas que dotaron de equipos y de conectividad a las escuelas. (Información disponible sobre la experiencia en Irlanda en:  www.ncte.ie)
Otro dato interesante y que puede resultar de utilidad a la hora de incorporar el celular con fines pedagógicos, es consultar el material de capacitación disponible en el proyecto Fopiie del Ministerio de Educación de Argentina. En muchas instituciones la utilización del celular aparece como amenaza o disrupción, porque no se dispone de elementos para utilizarlo pedagógicamente. Si se lo incorpora a la tarea, puede ser un aliado del profesor y de la escuela.


ER: La cuestión del acceso irrestricto de los chicos a Internet plantea algunos problemas. ¿De qué manera es posible colaborar con las familias para promover un uso seguro de la Web?


MTL: El uso seguro tiene que ver con la información y el conocimiento. En este proceso  la escuela y el docente tienen un papel activo en la orientación hacia el uso crítico y reflexivo de las TIC. Desde las políticas educativas, un buen ejemplo son los programas que hace el Ministerio de Educación de Argentina para informar a los padres y darles herramientas para el acompañamiento a sus hijos del uso de las TIC. También experiencias como las del Canal Encuentro de Argentina y la iniciativa de la Red de Portales Latinoamericanos (RELPE) colaboran con esta tarea. Experiencias de acceso digital a las familias también promueven un uso seguro de la Web.


ER: Desde su rol de Coordinadora del área TIC y Educación del IIPE, ¿qué recomendaciones y advertencias haría a los funcionarios que toman decisiones políticas respecto de la inclusión de esas técnicas en la escuela para encarar globalmente el problema?

MTL: En primer lugar que la Política TIC en educación no puede ser una  política sectorial. Los países de América Latina que están llevando la delantera al respecto, caso de Chile y de Uruguay entre otros, integran las TIC en los sistemas educativos como parte de una política de Estado que apunta a la inclusión, la equidad y la justicia. Segundo, fortalecer las redes, los acuerdos y las negociaciones entre el sector público y el sector privado: empresas tecnológicas, cámaras de soft, e-learning, entes reguladores y empresas telefónicas. La necesidad de garantizar la conectividad es un claro ejemplo de esta necesidad. Tercero, fortalecer el desarrollo profesional y la formación inicial de los docentes y de los directores de las escuelas en la adquisición de nuevas competencias TIC. Cuarto, jugar este partido con nuevos actores y con nuevos roles, por ejemplo, el facilitador TIC, o el rol de liderazgo que asume el  director en la escuela. Quinto, detectar esos portadores de la  innovación. Poder trabajar con actores y organizaciones sociales que no son necesariamente del sistema educativo, como las ONGs, los telecentros, los clubes, las empresas, los sindicatos. Es decir conectar la educación y la escuela con otras instituciones. Sexto, apostar a las tecnologías de bajo costo como los celulares, con su capacidad de fotografiar, filmar,  y enviar y recibir mensajes de texto. Séptimo, escuchar lo que los estudiantes tienen para decirnos, es decir, achicar esta brecha de expectativas entre lo que la escuela ofrece con sus dispositivos organizativos y con su gestión del siglo XIX y lo que sus alumnos del nuevo milenio están necesitando. Octavo, articular con el conocimiento de las universidades y los centros académicos, que tienen mucho para decir en este tema. Noveno, proveer de equipamiento e infraestructura tecnológica, garantizar conectividad, banda ancha, wi fi a todas las escuelas,. Y décimo, pensar en la tecnología para resolver los problemas educativos y no a la inversa. A veces, cuando pensamos en tecnología, lo hacemos desde modelos ya existentes. Se trataría en definitiva de crear soluciones más que de adaptar respuestas.



1 También hay un motivo no menor y es que los imperativos económicos, (tanto en soft como en contenidos digitales)  hacen desconfiar y resistir muchas veces la integración de Tic.

2 En “Las TIC: Del aula a la agenda política” (2008), Matriz  TIC Proyecto Integra.

3 Se trata del Proyecto Alis Integra y del Proyecto FOPIIE, que se implementaron entre 2003- 2006 y 2007-2008  respectivamente.

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