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03/09/2007
Cuentos, Lectores expertos
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Texto: Ángela Ruano
Imagen: Manuel Purdía
En este cuento, la Abuela Ángela narra la historia de Miguelín, el ciempiés que había nacido para bailar pese a todo.
PDF (para imprimir)

Desde que nació, le había gustado bailar. Iba por todos los sitios dando saltos, danzando sin parar y decía:
—Aquí está Miguelín, el bailarín.
Quiso aprender “claque” y se compró cien zapatos con sus hierros correspondientes. Pero como hacía mucho ruido al zapatear, protestaron furiosos los vecinos de al lado del estudio y le tuvieron que despedir de la clase.
—Lo sentimos mucho, pero nos vemos obligados —le dijo la profesora cigarra.
—No es culpa suya, sino mía o, mejor dicho, de mis cien pies. Ya buscaré otra cosa que aprender —contestó Miguel, y pensó: “Ya sé, tomaré lecciones de baile español”.
Y adquirió cien botines y unos palillos para tocar. Empezó a taconear, punta, tacón, tacón, punta, tacón, punta, tacón, punta tacón.
El ruido que hacía era menor, pero al tener tal cantidad de extremidades le ocurrió lo mismo que en la anterior sesión, le hicieron retirar de la clase.
—¡Yo quiero danzar sea como sea! —gritó Miguel un poco enfadado.
Intentó después con el ballet clásico, pero a cada pirueta que daba se enredaba sobre sí mismo y caía al suelo. El demiplié le salía mal, cuando se ponía en la barra de hacer ejercicios, no podía alcanzarla ni con una sola pata, se quedaba corto a pesar de sus esfuerzos. Los anillos de su cuerpo podían dar vueltas y moverse a donde quisieran, pero los pies no se ponían de acuerdo. Sin embargo, él no desistía en su empeño, quería bailar y bailar y que le aplaudieran mucho.
Un día iba paseando un poco triste, y al llegar a una plaza llena de árboles verdes y frondosos, de repente, vio a unos chiquillos haciendo unas cosas muy raras pero con buen ritmo, se tiraban al suelo, daban vueltas sobre sí mismos sentados, y se levantaban con gran agilidad. Sin pensarlo dos veces, Miguelín dijo:
—Esto me gusta, voy a intentarlo.
Se fijó en la vestimenta que llevaban los chicos y se fue derechito a comprarse el equipo a unos grandes almacenes. Entró en el comercio, y pidió una cazadora grande que le tapara todo el cuerpo —sólo se le veían dos pies por la parte de abajo y dos por la parte de arriba—; también una gorra, que se colocó al revés, unas zapatillas deportivas y unos pantalones anchos.
Se unió al grupo de danzarines, y empezó hacer filigranas y cabriolas impresionantes. Él no sabía qué baile era. Cuando preguntó, le dijeron que se llamaba “breakdance” y le gustó muchísimo.
La gente que pasaba por allí fue haciendo un círculo para verle danzar. Llegaban de todas las partes de la ciudad, guiados por la música y los aplausos. Miguel no cabía en sí de gozo, por fin había encontrado algo que realmente le gustaba y no molestaba a nadie. Su cuerpo anillado le permitía contorsionarse mejor que los demás.
¡Como disfrutarían sus profesoras anteriores! Sabrían que había nacido para la danza. Las tenía que invitar a una gala, pensó feliz, ¡no se lo podían perder!
Hizo grandes giras por todo el mundo y fue muy famoso por su estilo tan peculiar de bailar.
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Hay 31 comentarios sobre “Miguelín, el ciempiés bailarín”
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4 de Septiembre de 2007 a las 12:44 pm
Boronmbóm, borombombín,
Abuela Ángela, desde Madrid!!!
¡¡Qué deleite y qué emoción!!!
4 de Septiembre de 2007 a las 6:29 pm
Querida Angela :
Te dejo muchos abrazos, estoy feliz de verte danzar.
Este es un cuento muy bonito.
FELICIDADES!!!
Te quiero mucho
5 de Septiembre de 2007 a las 3:32 am
Abuela, mi más profunda enhorabuena por esa vitalidad.
Besos enormes
5 de Septiembre de 2007 a las 4:56 am
Ángela, qué alegría ver aquí tu cuento.
Besitos,María.
5 de Septiembre de 2007 a las 12:10 pm
¡Hola, Ángela!
¡Claro! Miguelín quiere bailar. ¿Por qué le ponen tantas pegas? ¿Tan difícil es entender que a los niños no les interesan las razones serias y aburridas? ¡Hombreeee…!
Felicidades, tuyo,
Santi
5 de Septiembre de 2007 a las 4:26 pm
Ángela!, bienvenida a la Biblio, y felicitaciones.
(no se por que, pero sos igualita a como te imaginaba)
5 de Septiembre de 2007 a las 6:50 pm
Esa es mi madre, Muchas Felicidades mami, todos estamos orgullosos de ti, esto es el comienzo de algo grande.
5 de Septiembre de 2007 a las 7:24 pm
Me encantó, ese gracioso ciempiés bailarín.
Al igual que tu hija creo que es el comienzo y qué comienzo
Besitos y felicitaciones!!!!!!!!!!
6 de Septiembre de 2007 a las 10:11 am
Abuela Angela!!aplausos para la gala de Miguelín.
Hermosooo!!!
7 de Septiembre de 2007 a las 10:54 am
las lágrimas de emoción saltan sin querer de mis cansados ojos.Os doy las gracias de todo corazón, no os imaginaís lo que supone para mi.
Gracias, gracias,gracias.
Os quiero de verdad de la buena.
7 de Septiembre de 2007 a las 7:59 pm
Me alegra de corazón ver a Miguelín el bailarín aquí y además, con una “foto” tan linda.
Besos y abrazos
Marilú
9 de Septiembre de 2007 a las 5:33 am
Muy lindo!!!
Es importante trasmitir a nuestros hijos que en la vida nos encontraremos obstáculos para conseguir nuestros deseos, pero nadie mejor que nossotros para poder superarlo y conseguirlo. Quizás eso es lo que llaman Felicidad.
Un beso para tí Angela y para tu hija Laura a quien conocí hace años y sigue caminando cerca de mí aunquie no nos veamos.
10 de Septiembre de 2007 a las 5:10 am
Angela,
felicidades por tú trabajo, por tú dedicación a los niños, y por tú cariño a los que no somos tan niños.
felicidades tambien a Miguelín, por ir detrás de su sueño, aprender a superarse y conseguir ser feliz.
Enhorabuena a los dos.
12 de Septiembre de 2007 a las 2:30 pm
Sólo 5 palabras: MA-RA-VI-LLO-SO!!!! jajaja
Mis alumnitos, agradecidos… y yo tambiennnn
Felicitaciones!
Adri
12 de Septiembre de 2007 a las 11:41 pm
Angela,
Enhorabuena !!!
Me encanta tu trabajo, me parece maravilloso.
Un Abrazo
Marisol
13 de Septiembre de 2007 a las 11:48 am
Abuela Angela, eres imparable, tu entusiasmo por la escritura ha dado sus frutos, nos encanta tu cuento.
Para dar un poco de envidia a los lectores, que sepan que a mi niña de 4 meses le escribió una poesía preciosa.
Muchos besos
15 de Septiembre de 2007 a las 12:49 pm
Este hermoso cuento nos enseña ha perseverar en lo que nos gusta. Es un valor que los niños deben desarrollar soy maestra y lo leeremos con los niños . Gracias !!!!
21 de Septiembre de 2007 a las 5:02 am
Enorabuena, nos ha encantado, a nosotras y a los niños de mi cole que ya piden el cuento del bailarin que hemos hecho con un calcetin.
Escribe mucho Abuela Angela que eres un ejemplo para todas.
Ah! Roci siento no tener envidia porque mi pequeña Olivia tambien tiene una preciosa poesia de la Abuela Angela.
Muchos besos.
22 de Septiembre de 2007 a las 4:10 pm
Me haceís muy felíz confiando en mi, espero no defraudar a nadie.
Un besito con sabor a tarta de cumplaños.
23 de Septiembre de 2007 a las 6:17 am
Felicidades. Todos tus cuentos, que he leido, me paracen maravillosos.
Imagino que nos conoceremos personalmente un día de estos.
Un cordial saludo.
23 de Septiembre de 2007 a las 11:50 am
CUANTA GENTE MENTIROSA
EL CUENTO ES UNA ESTUPIDEZ
´PREVISIBLE Y TONTO
NO SE QUE OTROS PUBLICÓ LA ABUELA ANGELA PERO SI SON TODOS ASI MEJOR QUE DEJE LA ESCRITURA Y EMPIECE A TEJER BUFANDAS
ENERALMENTE NO ESCRIBO SI LOS CUENTOS SON TAN MALOS PERO ACABO DE LEER EL DE FABIAN QUE ES UN DELEITE Y DESPUES LEI ESTE Y ME PARECIO MUY FEO Y MUUUY MALO ASI QUE MANDO EL COMENTARIO
23 de Septiembre de 2007 a las 4:00 pm
Gracias por tu comentario Alicia,estas en tu derecho de gustarte o no. Tuyo no he leido nada, cuando mandes algo te enviare mi opinión.Tambien tejo, no creas.
No me compares con Fabían él es un genio y yo no, pero te digo una cosa, tu comentario no va hacer que desista de escribir, porque no me conoces, ni mi obra tampoco.
Un saludo afectuoso.
Abuela Ángela
24 de Septiembre de 2007 a las 3:39 am
Anoche se me quedó algo en el tintero.
El que tu gusto no coincida que el de las personas que han tenido la delicadeza de escribir, NO TE DA NINGÚN DERECHO A INSULTARLAS, SE MERECEN EL MAS PROFUNDO RESPETO todas ellas.Alicia Cabrera.
Un saludo mañanero desde Madrid.
24 de Septiembre de 2007 a las 8:19 pm
Que mala es la envidia ALICIA CABRERA, si el cuento no te gusta, lo dices y punto ,,, PERO SIN CHILLAR.. y lo unico tonto que hay en esta pagina eres TU…
Un fuerte abrazo
4 de Octubre de 2007 a las 10:53 am
el cuento me parecio muy acorde paa los pequeños, para enseñaeles los valores y a no desistir de sus sueños, lo narre en salas de tres años y sus ojos atentos me cautivaroo, lo narre a nenes de 5 años y la charla que tuvimos al finalizar fue muy provechosa…
… Hay todavia personas que no entienden nada… y nunca podran ver el mundo con ojos de chicos… lo que se pierden…
besitos
7 de Febrero de 2008 a las 1:58 am
muy bonito el cuento, abuela Angela, se lo voy a leer a mi hijo, y como coach que soy, plasma estupendamente la búsqueda de aquello para lo que uno vale y en lo que se realiza
muchas gracias, y que sigas escribiendo mucho
un gran beso
7 de Febrero de 2008 a las 2:04 am
y por cierto, este mensaje es para Alicia, parece que tienes problemas, no lo dudes, contrata a un coach. Te va a facilitar mucho:
- discrepar sin ofender (asertividad)
- criticar sin desanimar, con ánimo constructivo
- saber que las mayúsculas en internet es dar voces, así que tener un poco más de conocimiento de como comunicarte con los demás, y más respeto
- y por último, y sobre todo, saber que lo que nos disgusta en general suele ser un espejo donde vemos en lo que falla uno mismo, y no quiere verlo. asi que tu comentario refleja bastante bien como eres. pero como coach, creo que hay esperanza, y lo puedes cambiar. así que tú decides
buena suerte
8 de Febrero de 2008 a las 4:59 am
josepe muchas gracias por tu hermosas palabras.
Un besito con sabor a lima.
Abuela Ángela
5 de Marzo de 2008 a las 12:43 am
Para emitir un comentario de un cuento para niños, deberíamos escucharlos, o mejor verles la cara mientras escuchan la narración!
Nadie entiende mejor que ellos lo que esta abuela quiso contarles!
Desestimar la creatividad de otros no me parece creativo!!!!
Felicitaciones a la abuela Angela!
10 de Marzo de 2008 a las 6:45 am
De cuentera a cuentera. Voy al colegio de mi nieta mayor a contar cuentos y puedo decir con orgullo, que los niños de ocho años, están atentos y con la boca abierta.
Estos niños, con esa edad, si no les gusta algo, lo dicen a la cara, o se mueven en el asiento, o hacen cualquier cosa cuando se aburren. Con lo cual salgo muy contenta de la clase.
Gracias por leerme.
Un besito con sabor a sandía fresquita.
Abuela Ángela
11 de Febrero de 2010 a las 3:28 pm
Querida abuela Angela.
Tu cuento es hermoso y lleva un gran mensaje para los niños. No rendirse por los inconvenientes y saber que hay un espacio adecuado ara cada quien en donde podemos desarrollar nuestro talento (o llevar a cabo lo que queremos)
Sigue escribiendo, que yo seguiré leyendo tus cuentos y también los niños. Desde Salinas, Puerto Rico.