Uno de los primeros maestros de Rita Levi de Montalcini (científica que recibió el premio nobel por el descubrimiento del "factor de crecimiento neural") fue Giuseppe Levi. Veamos algunas cosas que relata Rita en su autobiografía respecto a su maestro.
Extractos de la autobiografía titulada "Elogio de la imperfección" Ediciones B S.A., 1ª edición, 1989:
"...Me salvé de esa situación crítica gracias a una operación de emergencia que hizo necesario mi ingreso a un hospital. Durante un mes me vi obligada a abandonar las abominables circunvalaciones cerebrales. Era un rasgo típico del maestro el acudir en seguida al lecho de sus asistentes o estudiantes cuando enfermaban. Una vez que volví al instituto, me permitió abandonar el proyecto y empezar con otro tema. A diferencia de los dos anteriores, éste me resultó sumamente gratificante y marcó el inicio de una relación maestro-discípulo caracterizada por el afecto recíproco, que duraría y seguiría en aumento hasta su muerte, treinta y un años más tarde. En el transcurso de esta investigación, entreví por primera vez no ya al temido profesor, sino al maestro que sentía una auténtica pasión por su trabajo..."
"Antes de volver a la influencia que Levi ejerció sobre mí, quisiera relatar dos episodios de los primeros tiempos de mi aprendizaje con él. El primero revela la naturaleza cómica del maestro.... Una vez, durante una sesión de laboratorio, Levi pidió a los estudiantes que examinaran unas células frescas de la superficie de la cavidad bucal. La saliva era obviamente la fuente más económica y más accesible para tal estudio. Uno de los asistentes se le acercó con un vidrio de microscopio cuidadosamente limpiado, y en tono respetuoso le dijo: -Escupa, profesor.
Levi se echó a reir y le dio, como era su costumbre, una palmada con su manota peluda en la espalda diciéndole: -Escupa usted, la saliva de un profesor no vale más que la de un asistente o un estudiante.
El asistente obedeció, aunque un poco avergonzado, en medio de la risa general."
"...Levi no sólo proclamaba sin tapujos su desprecio del régimen fascista, del duce y de los bufones de la jerarquía, sino que se deleitaba en comunicar sus ideas a conocidos, colegas o asistentes que encontraba en los transportes públicos, cosa que ocurría con frecuencia, dado que no usaba coche."
Otros extractos de la relación entre Giuseppe y Rita extraídos del trabajo "Rita Levi-Montalcini y la perseverancia en el camino de la ciencia" (pueden bajarlo en http://www.medigraphic.com/pdfs/abc/bc-2004/bc044i.pdf)
Los tres alumnos de Giuseppe que después fueron premios nobeles
"En 1932 y cursando el segundo año de los estudios médicos, -Rita- ingresa al laboratorio del histólogo Giuseppe Levi (más motivada por su personalidad que por la propia disciplina) quien, al igual que su padre, era explosivo y dominante. También fueron alumnos del doctor Levi: Salvador Luria y Renato Dulbecco. Los tres fueron muy buenos amigos y Giuseppe Levi los apoyó para ser admitidos en laboratorios norteamericanos. Los tres ganaron el Premio Nobel. Luria en 1969 con Max Delbruk y Alfred Hershey por aclarar el mecanismo de réplica y la estructura genética de los virus y Dulbecco en 1975 con David Baltimore y Howard Temin por descubrir la interacción de los virus tumorales y el material genético de las células y Rita por su descubrimiento del factor nervioso de crecimiento en
Rita tiene que esconderse del regimen de Mussollini. Giuseppe la ayuda a salir de Italia. El laboratorio casero que arma durante su estancia en el campo debida a los bombardeos de la guerra.
"A principios de 1939, su maestro Levi le consigue trabajo en Bélgica a donde viaja escondida y en ese país publica un trabajo acerca de la relación funcional y anatómica de los centros nerviosos y sus vías en el embrión de pollo, que había sido rechazado en Italia por su condición racial. Sin embargo, nueve meses después regresa a Turín pretextando que estaría más segura escondida con "sus" italianos, que en Bélgica que ya habían invadido los alemanes. Poco después Mussolini había decidido participar en la guerra al lado de los Nazis y los bombardeos de los aliados se intensificaron día con día en las ciudades fabriles del norte de Italia, sobre todo en Turín; por ello emigra al campo con su familia donde, con la protección de los campesinos, monta un nuevo laboratorio a la "Robinson Crusoe", según sus propias palabras. Contaba con un microscopio binocular que se había comprado en Bélgica, una incubadora que su hermano le había acondicionado y con escalpelos que ella misma había forjado. Rita era muy diestra en la preparación de impregnación de plata y en microcirugía. En ese periodo estudió también la influencia de los factores genéticos y ambientales en la regulación del desarrollo del sistema nervioso."





Su poca tolerancia hacia el "aprender de memoria"