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Temas para el análisis
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LABORATORIO DE CIENCIAS SOCIALES


Recorrido virtual

Una práctica de laboratorio es valiosa en la medida en que permite desarrollar ideas a partir de las experiencias realizadas. Si dicha práctica se utiliza solamente para verificar lo que se estudió previamente en la clase teórica no promueve el desarrollo del pensamiento científico en los estudiantes.

El desarrollo de la ciencia ofrece variados ejemplos acerca de cómo las ideas científicas se construyen a partir de la observación y exploración de los fenómenos. Dichos ejemplos ponen de relieve la articulación necesaria entre el conocimiento del campo válido en cierto momento, los problemas no resueltos que requieren investigación y la imaginación y creatividad de los científicos al plantearse estos temas.

Históricamente, los laboratorios han sido los lugares de desenvolvimiento de las ciencias naturales (físicas, químicas, biológicas, biomédicas). En las últimas décadas se ha analogado la conformación de este espacio (y las prácticas investigativas asociadas a él) al desarrollo de escenarios alternativos para el pensamiento crítico en el área de las ciencias sociales.

¿Cómo puede sostenerse esta analogía fundante? ¿Cuáles son las notas o rasgos que hermanan los campos? ¿Qué los diferencia?

Un primer acercamiento nos muestra el valor intrínseco de las preguntas, tema que ya hemos desarrollado en un PPCE anterior. En las aulas, las preguntas sobre la realidad reconstruyen el currículo escolar volviéndolo interesante y desafiante para los estudiantes. Las preguntas tienen aquí una doble significación: vehiculizan las inquietudes de los alumnos sobre los fenómenos bajo estudio, y a la vez, permiten comprender dicho fenómeno en perspectiva histórica.

La formulación clásica de las preguntas de los estudiantes suele ser “¿Por qué...?” Proponemos reformular junto a los chicos y chicas esos “por qués” en “cómos”. Los interrogantes “por qué” aluden a la búsqueda de causas, al conocimiento de los orígenes. Preguntarse por el “cómo”, por los modos, alude a develar mecanismos, rasgos, características que muchas veces pueden ser observadas, directa o indirectamente en el laboratorio. La explicación se acerca entonces a la interpretación.

Pero además, antes de llevar a cabo un experimento el investigador trabaja arduamente para prepararlo, y una vez terminado, para interpretar sus resultados. El trabajo experimental en el laboratorio no es azaroso: las manipulaciones controladas buscan poner a prueba las hipótesis en las que se está trabajando. A partir de los resultados, el investigador elabora sus conclusiones, estableciendo el alcance y las limitaciones de las mismas, para comunicarlas luego a su comunidad o ámbito específico.

Sin embargo, y en realidad, como parte intrínseca de este proceso, muchas veces los resultados experimentales contradicen las hipótesis que se buscaba comprobar, o variaciones en los datos, cantidades de sustancias, tiempos y modos de hacer, modifican cualitativamente dichos resultados. De este modo se producen verdaderos avances en un campo, hallazgos que modifican sustancialmente el conocimiento instituido en un campo científico en un momento histórico particular. Esta es la posibilidad creativa que ofrece el método científico a la producción de conocimiento. De aquí que los laboratorios sean entendidos como lugares de prueba, en el sentido de experimentación, donde la innovación es posible. La imaginación de los científicos abre el horizonte de posibilidades al entendimiento humano.

Laboratorios sin mesada

En el Laboratorio de Investigación Cualitativa en Salud se han reunido un conjunto de científicos y profesionales de distintas disciplinas (enfermeras, médicos, antropólogos, sociólogos, psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales, etc) que comparten el mismo interés por un tema sobre el que tienen posturas coincidentes. Según sus propias palabras, se trata de “un espacio alternativo para un colectivo crítico con el modelo tradicional de investigación biomédica que está dispuesto a desarrollar un nuevo modelo, que sea alternativo y complementario a la vez. Siguiendo la metáfora de la orquesta, se trata de interpretar una misma partitura con diversos instrumentos, ensayando lo necesario para evitar las disonancias.”

Lo interesante de la propuesta es el interés compartido por la investigación cualitativa desde una perspectiva colaborativa. El interés actual del LIC es "Contribuir al desarrollo de la investigación en Cuidados de Salud" desde un enfoque cualitativo, en el convencimiento de que ésta será la forma de humanizar la investigación en salud y acercar los avances científicos a las necesidades reales expresadas por los ciudadanos.

En el sitio web del LIC se afirma: “El abordaje cualitativo de los problemas de salud no es sólo una opción, sino que es una manera de darle voz a los que a menudo permanecen callados, o los que no la tienen (los desfavorecidos, los marginados). Tal como es contemplado, es una forma de compromiso del investigador con la sociedad a cuyos intereses se supone que sirve, pero que el avance tecnológico no siempre garantiza.”

Otra propuesta interesante la constituyen los Colaboratorios.net. Se trata de un proyecto de FLACSO-México que ha generado un entorno colaborativo en el área de las ciencias sociales, principalmente en temas de sociedad, economía y ética. El eje de los Colaboratorios (término compuesto por “colaborativo” y “laboratorio”) es que aquel o aquellas personas interesadas en colaborar con el sitio puedan hacerlo a través de la discusión en torno a temas sociales relevantes. Los Colaboratorios serían “centros sin paredes”, “laboratorios distribuidos”. Los aportes más formales pueden consistir en trabajos monográficos, tesis, experiencias o ensayos, bibliotecas digitales, entre otros. Aquellos más desestructurados o informales, desde un punto de vista académico, pero también más acordes con el desarrollo del sitio web, están compuestos por los blogs, wiki, buzones de sugerencias. La propuesta busca mostrar la construcción de conocimiento en el área en torno a problemas, donde el conocimiento en su forma colectiva es el principal motor de desarrollo.

Un tercer tipo de laboratorio llamó nuestra atención al realizar la búsqueda en la web para este Recorrido Virtual. Nos referimos al Laboratorio Madrileño de Ciencias Afectivas. La contraposición con las ciencias cognitivas es evidente, en un búsqueda fuerte por revalorizar lo afectivo del desarrollo humano. Luego de más de veinte años de investigación sobre las problemáticas del afecto, la emoción y la conducta social, los investigadores que trabajan desde este enfoque señalan que: “ En paralelo con los cambios masivos en los valores sociales y los estilos de vida (...) se ha producido una “revolución afectiva” en las ciencias sociales, biológicas y conductuales, en las humanidades y la neurociencia. La investigación de los dos últimos decenios muestra sin lugar a dudas que muchos fenómenos, que van desde el procesamiento cognitivo individual hasta la conducta social y colectiva, no puede ser entendida sin tener en cuenta determinantes afectivos”. La comunidad de referencia se amplía a Suiza, donde se ha fundado un centro nacional de investigación en ciencias afectivas (Swiss Center for Affective Sciences), y existe un Handbook of Affective Sciences, publicado por Oxford University Press.

Las Casas-Laboratorio constituyen otro tipo de laboratorio “sin mesada” que queremos incluir aquí. Consisten en edificios experimentales. Un caso muy interesante es el de la casa-laboratorio de Túnez, originalmente destinada a la demolición, conservada por la escuela de Arquitectura y Urbanismo de Túnez y los profesores de la Escuela de Arquitectura de Nantes, Francia. “...es un lugar de experimentación técnica, arquitectónica, social y pedagógica donde todo el mundo aprende: los estudiantes de arquitectura y los profesores que dejan de lado sus certidumbres profesionales, los artesanos y los obreros de la obra, y los habitantes, que acuden para ver cómo los “expertos” tratan de resolver los problemas. Por ejemplo, la humedad, omnipresente en Mahdia, se remedia “recubriendo las mamposterías de revestimientos impermeables (cemento, enlosado)”, explican los arquitectos de Nantes, pero es “la capilaridad lo que hace que las casas estén constantemente húmedas”. Otras casas-laboratorio están constituidas por los proyectos domóticos (es decir, de automatización del hogar) que ahorran energía, tiempo, proveen mayor seguridad y confort y favorecen las comunicaciones.

La idea de experimentación que analoga el trabajo y la lógica del método científico en el área de las ciencias naturales a otros campos disciplinares y académicos se encuentra presente en nuestro portal EducaRed cuando agrupa diversos desarrollos bajo el título “Laboratorio Curricular”. Allí encontramos los proyectos: “Caleidoscopio: un espacio para pensar la realidad social en la escuela”, “La punta del ovillo: un espacio para desanudar la ciencia”, “Guía de Letras: Recursos en Internet para promoción de la lectura y la literatura”, “Imaginaria: Revista Quincenal de Literatura Infantil y Juvenil”, “Biblioteca Imaginaria: literatura para chicos”, “Mi Planeta: programa de educación ambiental”.

El laboratorio es el escenario donde transcurren y suceden los experimentos científicos. Tiene reglas que es menester respetar, acciones secuenciadas que unen tiempos y espacios. La noción de laboratorio puede extenderse al campo de las ciencias sociales en su sentido de prueba y ensayo, como modo de dar lugar al desarrollo de prácticas experienciales alternativas, donde la discusión de ideas sólo puede hacerse con fundamento en evidencias. En el contexto del aula, los laboratorios de ciencias sociales se constituyen en espacios que trascienden los textos de los manuales y el discurso del docente, resignificando las búsquedas de información a través del planteamiento de las hipótesis más pertinentes, la discusión de los puntos de vista de expertos y novatos, y la confrontación con el sentido común de los estudiantes.