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Ludotecas
Mucho más que un espacio para jugar
[Maria Elena Villalba]
La palabra Ludoteca es un neologismo que designa un centro de préstamo de juguetes y material de juego. Éstos son propuestos como bienes colectivos con valor educativo en el sentido más amplio del término.
La Ludoteca no es sólo un local donde se tienen y prestan los juegos y juguetes.
Desde nuestra propuesta1 , conservamos el nombre “Ludoteca” para la nominación de este espacio, pero aportamos al concepto una nueva dimensión y le damos un carácter especial centrado en la prevención.
¿Por qué pensamos esto?
Porque:
- A través del juego compartido entre los padres con sus hijos, este espacio favorece la detección temprana de trastornos vinculados con el desarrollo normal del niño y su familia.
- Permite establecer vínculos nuevos entre el niño que juega y los adultos relacionados a este servicio.
- Favorece el aprendizaje de nuevas relaciones entre el niño que juega, y los objetos con los que juega, pues son objetos que no utiliza exclusivamente, sino que debe compartir.
- El uso colectivo de los elementos de juego despierta el sentido de la responsabilidad y el placer de jugar con otros.
El objetivo de implicar a los adultos en este proyecto, es concientizarlos acerca de la importancia del juego en la vida del niño, además de acercar a unos y otros en torno de una actividad conjunta, dentro de un ámbito que permita crear vínculos nuevos y privilegiados.

Mediante la estimulación y el acompañamiento adecuado, el ludotecario (que es ante todo un profesional del juego, de la organización y de la animación) proporciona una mirada atenta y avezada para poder detectar precozmente los problemas que se suscitan en el espacio.
La Ludoteca tiene su carácter propio. No es una guardería, ni una escuela, ni tampoco un jardín de infantes, y no puede reemplazar estos servicios sin perder su identidad.
La Ludoteca debe ser considerada
como un servicio más de atención a la niñez.
A jugar “se aprende”, tanto en el seno de las familias, de las comunidades, como así también en las instituciones que albergan al niño, siempre y cuando en ellas se genere la conciencia de su transmisión.
Jugar en la Ludoteca bajo la mirada cómplice del adulto permite, sin lugar a dudas, descubrir la confianza en si mismo. Experiencia que, a corto plazo, permitirá a los niños abordar los conocimientos brindados en la escuela con mayor seguridad.
Queremos destacar que, la flexibilidad de la Ludoteca hace de ella un lugar privilegiado de socialización y de prevención, ya que en la definición de sus estructuras, puede fijarse una misión social y proponerse equilibrar ciertas desigualdades socioeconómicas y culturales.
Implantada en sectores menos favorecidos, la Ludoteca permite que los niños tengan acceso a juegos y juguetes que su medio no les puede ofrecer.

¿Qué es el juego?
¿Cuál su importancia para
el desarrollo saludable de una comunidad?
¿Por qué juegan los niños?
Los niños juegan porque les gusta jugar
La OMEP, siempre enfatizó la importancia del juego en el desarrollo integral del niño. Desde épocas remotas, mucho antes de que éste fuera objeto de investigación científica, ya se lo empleaba como medio indispensable en la educación infantil, considerándolo como la actividad primordial del niño.
El juego es tan importante para la vida del niño como el alimento y la bebida. Quien que no puede acceder a él carece de un elemento indispensable para su desarrollo psíquico y social. Al constituirse en un hecho cultural, trasmisor de contenidos afectivos y cognitivos, es responsabilidad de los adultos permitirlo y promoverlo, recuperando para todos el tiempo de infancia2.
En cada juego rige una legalidad propia distinta a la del mundo del afuera, no hay juego sin regla. Hasta en el juego más simple jugar es fundar un orden.
El juego comienza cuando acatamos los límites, y esos límites son las reglas del juego3.

Así la OMEP, conciente de la trascendencia del juego como medio didáctico, catártico, creativo, y promotor de múltiples aprendizajes, siempre lo ha tenido en cuenta a la hora de definir sus lineamientos de acción a favor de la niñez. Son muchos los países donde ha promovido cursos de formación lúdica para los adultos que cuidan a los niños, habilitación de espacios de juego infantil de todo tipo, la concreción de ludotecas, etc.
En el juego, y sólo en él,
pueden el niño o el adulto crear y usar toda la personalidad, el individuo descubre su persona
solo cuando se muestra creador
Realidad y juego
D. W. Winnicott |
Una Ludoteca para tí, una experiencia nodal
Siguiendo con los lineamientos generales de la OMEP Mundial, replicamos la propuesta de “Una Ludoteca Para Ti” en Argentina.
El Proyecto “Una Ludoteca Para Ti” nació de una experiencia realizada por la Asociación Colombiana de Educación en un barrio carenciado de Santa Fe de Bogotá; el mismo propone crear ludotecas comunitarias en barrios desfavorecidos. Fue “financiado por el Fondo de colaboración para los niños del Ministerio de Salud de Canadá en 1994, quién quiso responder a las necesidades de muchos niños de América Latina. Los comités de OMEP de cada país participante, se encargaron de diagnosticar a las comunidades y encontrar colaboradores para implementar el mismo.”5
Paralelamente la OMEP, se reunió con las grandes organizaciones internacionales que trabajan en América Latina, para elaborar un plan de acción conjunta, a fin de favorecer la salud y la educación para el integral desarrollo del niño. Adhiriendo al concepto propuesto por la Organización Mundial de la Salud, en los años 50, sobre la “unidad bio-psico-social y emocional del niño”, la invitación fue difundir esta iniciativa en comunidades desfavorecidas periféricas urbanas de la región de América Latina.

Las ludotecas comunitarias se inscriben dentro de una estrategia educativa global, que se dirige a las comunidades y está centrada en el derecho de los niños a jugar. La OMEP, junto con organizaciones como IPA 6 y otras fundaciones que apoyan proyectos de creación de ludotecas, espacios y eventos lúdicos, se proponen concientizar a los padres, maestros, educadores, gobernantes, etc., sobre la necesidad de fundar y respetar todas las actividades que favorezcan al desarrollo saludable de los niños en Latinoamérica.
A partir de este planteo, y de la demanda surgida desde diferentes organizaciones del sector social, en los años 2001/2002, se pensó en la posibilidad de la realización del proyecto en Argentina, abocándonos a replicar la experiencia de “Una Ludoteca para ti”, sin la financiación requerida para el proyecto, pero con el conocimiento de la práctica realizada.
La experiencia desde OMEP Argentina
La primera ludoteca que se puso en marcha fue en el Barrio Los Tilos, Pilar, Provincia de Buenos Aires. Allí se implementó el proyecto en el Jardín de Infantes provincial N° 910, luego de haberse detectado la siguiente situación problemática:
- la cobertura educativa era escasa
- el nivel de escolaridad de los padres era bajo,
- los ingresos familiares estaban por debajo de la línea de pobreza
- pérdida de trabajo de los jefes de familias
- una gran cantidad de familias numerosas,
- generalizada desnutrición,
- y situaciones de violencia familiar
Fue así que, con esta realidad y ante la carencia de una oferta educativa (formal o informal) para los niños de 0 a 3 años, decidimos realizar, en conjunto con las autoridades del Jardín de Infantes provincial N° 910 de Pilar y un grupo de voluntarias, un proyecto de trabajo con esta comunidad
Definido el lugar donde funcionaría la ludoteca, se convocó a la comunidad para participar del proceso de organización, poniéndolos en conocimiento de los objetivos de la misma, y de la importancia de participar y comprometerse con el proyecto. Éste era nuestro primer desafío, y también nuestro primer objetivo: lograr que la comunidad se organice alrededor de un proyecto participativo, que involucre a los niños y los adultos.
Para ello se integró a los padres en la instalación de la ludoteca, y en la confección de juguetes, lográndose también que algunos miembros de la misma comunidad, cooperen en la coordinación de las acciones.

Los beneficiarios del proyecto fueron niños de 0 a 3 años de edad que, como dijimos no tenían posibilidades de concurrir a ninguna institución, por la falta de oferta educativa en la zona.
La ludoteca funcionaba en la sala de música del establecimiento, y estaba a cargo de tres ludotecarias, en carácter de voluntarias.
Los niños asistían acompañados por un adulto (en lo posible un familiar) un día por semana. De este modo, la posibilidad de concurrir a la Ludoteca, constituyó una oportunidad para el encuentro, de los niños con otros niños, en un ámbito especialmente preparado para recibirlos, con personas, tiempos, espacios y elementos organizados a disposición de sus múltiples requerimientos.
Durante el primer año la convocatoria fue muy satisfactoria. Se logró que los niños asistan con sus madres o con algún adulto referente, lo que trajo aparejado un nuevo movimiento, ya que las mujeres que se juntaban también empezaron a tener su grupo de pertenencia.
Las ludotecarias comenzaron a recibir otro tipo de demandas como: necesidad de saber cómo hacer una denuncia por maltrato, el control de la natalidad, etc.
En general todas las cuestiones que comenzaron a surgir estaban vinculadas con el cuidado de la salud.
Para satisfacer esta nueva demanda se convocó a especialistas de distintos temas que, a través de charlas, orientaron y/o asistieron estos requerimientos.
Luego de esta primer experiencia, y habiendo logrado el primer objetivo planteado, decidimos ampliar el desafío, planteándonos nuevas metas.
Por ejemplo:
- Que los niños puedan adquirir nuevos conocimientos, nuevas relaciones sociales vinculares, nuevas capacidades creativas, etc. (porque estimábamos que todos estas cuestiones les serían de mucha utilidad cuando ingresaran al sistema educativo).
- Cambiar por mejorar la calidad de la propuesta para que los niños puedan adquirir nuevos conocimientos, establecer nuevas relaciones sociales vinculares, ejercer otras capacidades creativas, etc.
- Instalar espacios concretos de prevención en salud con las familias, organizando una serie de talleres con los padres sobre temas demandados por ellos.
Un nuevo desafío

En el contexto de la crisis7 socio-económica atravesada por Argentina en el 2000-2001 (que luego se extendió hasta el 2003) se contactó con OMEP la asociación civil sin fines de lucro “Creciendo Contigo”, que comprometida comunitariamente desde el voluntariado, se había propuesto trabajar tratando de paliar, en parte, esta situación, apoyando a un comedor comunitario en el Barrio Santa Brígida de la localidad de Moreno.
A partir de este primer contacto, y luego de conocidas las necesidades que los llevaron a buscar nuestra colaboración, nos propusimos evaluar la posibilidad de un trabajo conjunto, dado que la demanda más urgente era poder ayudarlos a manejar situaciones de violencia que se generaban en el comedor, y en los espacios de juegos que ellos habían organizado con los chicos.
Para ello se realizó un diagnóstico exhaustivo del lugar, y de los recursos disponibles para implementar la ludoteca, del que surgieron los siguientes datos:
- Este comedor funcionaba desde el 2002 en un anexo escolar casi abandonando, cedido por la municipalidad, de forma provisoria.
- Al mismo concurrían alrededor de 100 chicos de 0 a 12 años los días sábados.
- Padres y abuelos colaboraban en las tareas del comedor
- También contaban con jóvenes voluntarios de la comunidad, que trabajaban en un espacio de recreación con los chicos. Ellos, fueron los que se encontraron desbordados por las situaciones de violencia, y pidieron ayuda para mejorar su trabajo, expresando que contaban con pocas herramientas para hacerlo, por lo que nos solicitaban adiestramiento en recreación para el mejor cuidado de los niños.
Luego de este diagnóstico, y antes de la implementación de la ludoteca como espacio físico en si, realizamos una capacitación en el área de recreación, respondiendo así a la primera demanda de los voluntarios, que ya venían trabajando con los niños con mucho esfuerzo y voluntad, pero sin formación.
En la capacitación se trabajó en una línea de pensamiento que rescata el valor del juego en la vida del niño, creando un ámbito estimulante centrado en la actividad lúdica, en un lugar adaptado a sus necesidades, donde los niños son los principales protagonistas.
Luego de finalizada dicha capacitación proseguimos con la segunda etapa del Programa Ludotecas, para finalizar con la puesta en marcha de la misma.

La segunda etapa.
De la capacitación a la puesta en marcha de la ludoteca.
A partir de nuevas problemáticas detectadas, en relación con la alimentación de las familias en general, y de los niños en particular, se propuso8 realizar charlas con las madres a cargo de especialistas.
Éstas se llevaron a cabo en forma de “taller sobre la crianza” con las madres, donde se trabajó sobre temas más abarcativos, como la importancia del vínculo de los adultos con los niños, su cuidado, y protección, y luego se enfocó el tema de la comida y la alimentación de manera más amplia.
Este espacio posibilitó que las madres se encuentren y compartan sus experiencias, situación que las ayudaba a sentirse un poco menos tristes con su realidad. Así, desde el taller se intentó propiciar y fortalecer el lazo social entre ellas, con el fin de que puedan agruparse y sostenerse en los momentos más difíciles.
Luego de realizados los talleres, se planteó la necesidad de tener como interlocutores para el proyecto a personas idóneas en el ámbito nutricional, y sabiendo que el municipio estaba lejos de proveerlo, OMEP recurrió a uno de sus colaboradores, para realizar un seguimiento alimentario adecuado de los chicos con bajo peso, y una valoración nutricional de las raciones que se preparaban en el comedor.
Para ello se firmó un convenio con el Instituto Universitario de Ciencias de la Salud Fundación H. A. Barceló, con la carrera de nutrición quien ofreció pasantes (alumnos del último año de la carrera de Nutrición) para que pudieran colaborar en el seguimiento de los niños de bajo peso y de la supervisión de la comida del comedor.
Durante todo el año las pasantes estuvieron rearmando el menú de invierno y el de verano, haciendo el control de los chicos de bajo peso en la sala de salud y colaborando con la médica de la salita que se ocupaba del control de los niños.
Los pasantes generaron un registro propio del peso de los chicos, para complementar el seguimiento médico, y además realizaron un taller de hábitos alimentarios dirigido a los papás del comedor.
Los talleres estaban afianzándose como propuesta, fue así que, atendiendo la demanda de un grupo de madres de la comunidad se realizó un taller de confección juguetes. El objetivo fue que las madres aprendieran a realizar juguetes para sus hijos y a su vez, adquirieran las habilidades y conocimientos necesarios para poner en marcha su propio microemprendimiento. El taller fue exitoso y los juguetes realizados por las madres fueron donados a la ludoteca.

Luego de dos años de trabajo junto con la asociación que nos convocó y con la comunidad de niños y de adultos que asistían al comedor, y viendo cómo los jóvenes voluntarios pudieron hacerse cargo de la ludoteca o espacio de juego que ellos crearon y adecuaron con sus propios recursos, decidimos que ya estaban dadas las condiciones para que, nuestro trabajo se transforme una tarea de apoyo y seguimiento, menos activa presencialmente, pasando así a una tercera etapa de este proyecto: el seguimiento y la supervisión.
En la actualidad la ludoteca, tiene vida propia, continuó creciendo en lo recreativo y en lo comunitario, ya que los padres invitaron a profesores de diversas disciplinas a incorporarse para hacer nuevas ofertas a los niños.
Se abrieron nuevos espacios: danzas folklóricas, tango, ping pong, Taekwondo, danzas árabes, murga y la participación en la liga de Fútbol Callejero, que fueron recibidos con gran beneplácito por los chicos del barrio.
A modo de conclusión
A partir de estas experiencias altamente satisfactorias decidimos adecuar el proyecto matriz, “Una ludoteca para ti”, a uno donde se pusiera el eje principalmente en la prevención y en la promoción de la salud del niño y de su familia, sabiendo que el proyecto tal como había sido concebido iba a servir de plafón, de despegue, como una herramienta que por si misma tiene sus propios objetivos, pero al mismo tiempo puede ser encuadrada en uno más amplio.
El diagnóstico de la comunidad, sus necesidades, sus recursos, y el acompañar de ONGs de base y los medios gubernamentales serán fundamentales para el desarrollo del mismo.
Pero por sobre todo pensamos que, cada espacio social donde se interviene tiene su propio ritmo, y que para que un programa germine, es necesario que se incluya como una parte cotidiana de este movimiento, dentro del cual la ludoteca, se inserte como una propuesta flexible, adaptable y abierta.
Las ludotecas organizadas según los principios enunciados en el proyecto “Una ludoteca para ti” reúnen los requisitos necesarios para actuar como valiosos dispositivos estructurantes, apto23s para movilizar a la comunidad en torno de un proyecto común: la protección de los niños y su pleno desarrollo9.
Receta para hacer una ludoteca
Cajas, latas y alegría
pintura, cola y poesía
muchos niño por doquier
y tantas ganas “ de hacer”
Bolsas, lápiz y pincel
muchas hojas de papel
instrumentos…una canción
y un niño en el corazón
No es difícil, ya veras
si te lanzas a jugar
y pronto organizarás
ludotecas en cada lugar.
Y… aunque te queden dudas
inténtalo, por favor,
hay muchos niños que esperan
de tu alegría y tu amor.
Cecilia De Simone10
La foto 6 y la 9 se encuentran en el documento: www.disaster-info.net

[1]
Nos referimos a la propuesta de la Organización Mundial para la Educación Preescolar OMEP
[2] Dorion-Coupal, Karen, “Una Ludoteca para ti” V 1, Edición SIDE-OMEP. Consorcio Internacional del Desarrollo en la Educación 1996
[3] Scheines, Graciela “Juegos inocentes, juegos terribles” EUDEBA 1998.
[4] Dorion-Coupal, Karen, “Una Ludoteca para ti” V 2, Edición SIDE-OMEP. Consorcio Internacional del Desarrollo en la Educación 1996.
[5] Dorion-Coupal, Karen, “Una Ludoteca para ti” V 1, Edición SIDE-OMEP. Consorcio Internacional del Desarrollo en la Educación 1996.
[6] Asociación Internacional por el Derecho del Niño a Jugar
[7] En el Gran Buenos Aires 4 (cuatro) de cada 10 (diez) habitantes son pobres. Y en los distritos más populosos del conurbano , como Almirante Brown, La Matanza, Florencio Varela, Merlo o Moreno, la pobreza alcanza a más de la mitad de la gente: concretamente al 51,7% del total, según los datos divulgados por el INDEC . (Clarín 2/2002).La localidad de Moreno, a 37 kilómetros de la Capital Federal, es una de las localidades del Gran Buenos Aires más golpeada por la miseria, es una de las localidades del conurbano con más problemas de empleo: desocupados y subempleados superan el 25%, y el 50% trabaja en negro.Algunas comunidades viven en condiciones de marginalidad con pocos o ningún recurso de salud, educación, trabajo y recreación produciendo múltiples flagelos como la drogadicción, la delincuencia, la prostitución, por ello se hace acuciante desarrollar programas de atención a la comunidad, y la ludoteca se convierte en un proyecto posible para propiciar un espacio comunitario de encuentro.
[8] en una decisión conjunta con la asociación “Creciendo Contigo”.
[9] Dorion-Coupal, Karen, “Una Ludoteca para ti” V 1, Edición SIDE-OMEP. Consorcio Internacional del Desarrollo en la Educación 1996.
[10] Poesía extraida del libro “El Juego/Ludotecas” Dinello, Raimundo Ediciones Nuevos Horizontes
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