“Los chic@s, protagonistas de un contexto cuidado
para desplegar su juego”
Hola!
Meses atrás compartimos con ustedes nuestras reflexiones sobre la tarea de clasificar juegos y juguetes. En aquél momento nos apropiamos de la canción “A guardar, aguardar, cada cosa en su lugar” para tematizar este juego dentro del juego que da por concluido el tiempo mágico en el que los juguetes habitan lugares inesperados. Esos escenarios imprescindibles y desacatados (debajo de la mesa, entre dos sillones, detrás de la cortina del living) que, una vez rescatadas las princesas, corridas las carreras con los autitos y preparada toda la comida, todos abandonan, a la espera de un buen descanso. “Todos a su lugar”: momento de aparente fin que no es más que una preparación para seguir mañana.
Imaginamos una continuación de la canción: “A lavar, a lavar, cada cosa enjabonar”. Y una tercera parte: “Se rompió, se rompió, ¿lo arreglamos por favor?”.
¿Por qué proponemos seguir cantando? Porque entendemos que incorporar estas dos ideas al juego de los chic@s es hacerlos partícipes y garantizarles un contexto cuidado para desplegar su juego. Porque ambas le ponen cuerpo al derecho a jugar.
Es así que creemos que acompañarl@s a realizar juntos periódicamente la limpieza de sus juguetes será una experiencia enriquecedora en cuanto a habilidades y destrezas
y una puesta en valor de sus objetos tan preciados.
Del mismo modo, participar en la reparación de los juguetes ofrecerá otra alternativa frente a la cultura de lo descartable, que tanto peso tiene en nuestros días.
Juguetes y jugadores vuelven a encontrarse nuevamente. Estos encuentros singulares, creativos y transformadores para cada jugador o jugadora son propicios para traer a cuento la idea de calidad lúdica.
Hay aspectos de un juguete que hacen a la interacción con él, a su versatilidad, la polivalencia, su posibilidad de ser adaptados para personas con necesidades especiales y a las distintas etapas del desarrollo. Si estos han sido tenidos en cuenta en la concepción misma del material, su preexistencia augura una mejor calidad en el juego que posibiliten.
Decimos que el juguete depende del jugar. Pero también sostenemos que un juguete más pensado puede convocar a un mayor desarrollo del juego.
Entonces, el Laboratorio IPA recomienda y propone:
Preparar una bolsita que pueda guardarse en la habitación de cada niño y niña e incorporarse al espacio de juego, que contenga:
cepillos de diferentes tamaños (de dientes y más grandes),
una toallita,
una esponja
un pulverizador para agua
Telas
¿Por qué? Por la variedad de texturas, colores, tramas que podemos encontrar, por las experiencias sensoriales que nos regalan y por la variedad infinita de juegos que nos permiten desplegar.
Su poder de transformación va de la mano del jugador: de antifaz a carpa, de pájaros a pelotas, mares, capas, telones, títeres, caminitos y más.
Elegimos dentro de los juguetes confeccionados en tela un muñeco articulado y su caballito. Ambos pueden ser facilitadores del juego de roles y del desarrollo de la afectividad. Proponen la intervención activa y creativa de las y los que los usan. Esta dupla ofrece cambios de posición y acciones diversas entre sí que permiten desplegar en excelencia el juego simbólico.
Los muñecos de tela, en general, ofrecen la posibilidad de jugar con el sentido del olfato, siendo depositarios emocionales de aromas que representan afectos, por lo que el perfume de alguien muy querido puede estar presente si así lo queremos.
Pensando en los materiales con que está realizado el muñeco, se trata de elementos naturales como madera, telas de algodón, lanas y un alambre forrado en hilo de algodón, de manera que no sobresalgan puntas. Esto hace de él un juguete seguro.
El caballito, por su parte, posee piezas cosidas y ojos bordados, lo que evita el desprendimiento de partes pequeñas.
Antes hablábamos del momento del baño de los juguetes, en este caso (y en el de cualquier muñeco con características similares) no recomendamos la inmersión pero si una limpieza superficial con un cepillito y gotitas de jabón en el agua y fundamentalmente el secado a la sombra, con buena corriente de aire que nos asegure que no queden restos de humedad en su interior.
Viviana Susena
Terapista Ocupacional.
Diseñadora y artesana de material de juego y juguetes.
Coordinadora de juego para la primera infancia en espacios de juego e instituciones.
Docente del Instituto de Perfeccionamiento Docente IPA Argentina.
Integrante del Laboratorio de Investigación y Diseño del Juego y el Juguete IPA Argentina