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Nuevamente Silvia, desde Quilmes provincia de Buenos Aires, comparte algunas anécdotas relacionadas con las Ntics ocurridas en la sala de 5 años.
Anécdota 2:
Como todo principio de año uno comienza a establecer un diágnóstico de cada uno de los chicos con respecto a la lectoescritura. En esa indagación descubro que hay un chico que no era capaz de escribir solo su nombre en imprenta (en mi escuela se trabaja la lecto escritura desde la sala de 3 años y este chico concurría a la escuela desde esa sala) lo que me llamó mucho la atención ya que el resto del grupo lo hacía con total seguridad.
Un par de días después iniciamos como actividad la confección mediante la computadora de etiquetas para los cuadernos y libros de cada uno.
Así fue que fueron pasando de a uno a escribir su nombre eligiendo tipografía color y dibujo para las mismas.
Grande fue mi sorpresa cuando el alumno que "supuestamente" no sabía escribir su nombre solo, tipeo con seguridad y hasta con rapidez una a una las letras de su nombre formando SANTIAGO mientras se le dibujaba una gran sonrisa en su rostro....
Yo tengo algunas respuestas para mis anécdotas pero los/las invito a que piensen algunas posibles reflexiones al respecto.
Desde Cochabamba-Bolivia, nos escribe Angie:
Esta receta la coloco como carátula en mis planificaciones. Espero les guste a todas.
RECETA: NUEVO APRENDIZAJE A LA BOLIVIANA
Ingredientes1 profesora cariñosa, cordial y predispuesta
36 niños y niñas entusiastas
2 cucharadas de experiencia por cada niño
5 tazas de amor
4 tazas de comprensión
Conocimientos nuevos, lo necesario
10 kilos de paciencia
5 tazas de buen humor
1 pizca de flojerita
Tiempo de cocción: 200 días
Preparación:
Preparar un ambiente acogedor, añadir al mismo una profesora con 10 kilos de paciencia 36 niños/as) entusiastas, mezclarlos bien hasta que se relacionen entre sí.
Añadir las 5 tazas de amor para textuar el aula, a la mezcla anterior.
Batir constantemente las 4 tazas de comprensión añadiendo poco a poco las 5 tazas de buen humor hasta lograr unir niños y niñas felices.
Probar momento a momento las experiencias de cada niño y niña
Agregar gota a gota nuevos conocimientos, trabajar con la mezcla durante 200 días observando constantemente hasta lograr un buen resultado.
Si se desea añadir a gusto una pizca de flojerita.
Entregar al término de la cocción niños y niñas activos, comunicativos, creativos, reflexivos, participativos, creativos, reflexivos, participativos y rebosantes de valores morales y éticos.Esta receta alcanza para 36 familias.
Cariños y besos desde Bolivia
Angie
Carolina de Tucumán-Argentina, nos cuenta:
A mí del tema de la literatura lo que me comenzó a impresionar de los chicos no sólo es su capacidad de invención sino también sus preferencias como lectores.
Desde hace un tiempo estoy trabajando con el texto poético y yo, la docente, prefiero algunos poemas que me parecen más "para chicos".
Los chicos, lectores, me comienzan a pedir que les lea el de "Federico Lorca" (Federico García Lorca) o el cuento de "la señora esa, Keiko Kaszca".
¿No es igualmente maravilloso?
Patty, de Ventanilla-Perú nos cuenta...
Eran los primeros días de clase. Yo, como todos los años, en cada momento del día, siempre doy algunas indicaciones. Estábamos en el momento de la lonchera, ya habíamos rezado y le dije a los niños que para comer teníamos que masticar los alimentos con la boca cerrada y, si queríamos comentar algo, teníamos que hacerlo después de pasar los alimentos ya que no debemos hablar con la boca llena.
Bueno... después de esas recomendaciones los niños empezaron a comer. El día termino con mucha normalidad.
Al día siguiente la mamá de Joel entró muy temprano al salón y me dijo:
Señorita mi niño no nos ha dejado comer tranquilos, ha estado mirando cómo nos comportamos en la mesa y nos ha corregido varias veces la forma en que comemos, a su papá le dijo: no hables con la boca llena y su papá estuvo un poco avergonzado, pero de todas maneras gracias por enseñarle esas cosas a mi hijo.
Ahora que reflexiono sobre este hecho me doy cuenta que la educación que le brindamos a nuestros niños trasciende también a la familia de ellos, en especial en aquellas familias que por su situación económica, no han logrado tener la oportunidad de recibir una educación integral.
Patricia nos cuenta:
Hace unos años, trabajaba en una sala de 5 años en un sector popular donde la mayoría de las madres sólo tenían escolaridad incompleta. Con las maestras nos propusimos trabajar especialmente la alfabetización inicial y el conocimiento de las letras. Así decidimos ir colocando carteles con los nombres de cada una de las cosas de la sala o de los sectores que utilizábamos diariamente. Cada día agregábamos un cartel nuevo en letra mayúscula imprenta.
Paralelamente, con los niños, trabajábamos sobre el nombre propio... cómo comenzaba, qué letras tenía, quiénes tenían nombres que empezaban igual, etc.
Decidimos no solo poner carteles con "palabras fáciles" sino con todas las palabras que usábamos cotidianamente en el Jardín. Así, los sectores de juego fueron recibiendo sus carteles con sus nombres característicos: "construcciones", "juegos tranquilos", "carpintería", etc.
El primero de estos carteles que confeccioné fue el del rincón de la casita. Sin embargo, al escribirlo en una letra que no suelo utilizar habitualmente, puse "DRATIZACIONES". El cartel estuvo bien visible desde el comienzo de las clases en marzo hasta octubre en que nos dimos cuenta del error. Por la sala pasaron padres, otros maestros, la directora, chicos de primaria, etc. pero ninguno reparó en esto, como si los que sabemos leer, leemos sin leer.
Un día de octubre, Ariel (que había aprendido "solito" a leer) estaba parado en medio de la sala leyendo cada uno de los carteles.
Cuando llegó al cartel en cuestión, se paró en seco y me dijo "Patricia, ¿es dratizaciones o dramatizaciones?". En un principio no comprendí sobre qué me estaba preguntando. Entonces Ariel me señaló el cartel. Riendo le respondí: "Noooooo, es dramatizaciones. ¡Me equivoqué!". A lo que él respondió: "Menos mal que estoy yo, sino vos nos vendés cualquier cosa".
Quedé asombrada con su razonamiento. Ariel había puesto en palabras el por qué nos interesaba tanto que pudieran "armarse con algunas herramientas" antes de terminar el Jardín e ingresar a la escolaridad básica.
Saber leer y escribir no es un conocimiento más... el conocimiento es un "poder" del que muchos están desprovistos a la hora de hacer valer sus derechos... Esto me dejó pensando sobre si conviene o no enseñar a leer y escribir en la sala de 5.
Carolina, de Tucumán Argentina, comparte con nosotros su¨postal...
Hace unos días estaba intentado hacer que los chicos identificaran el día de la semana. Debajo de los carteles de cada día suelo poner alguna actividad en particular que conlleva dicho día, por ejemplo “Música”, “computación”, etc.
La cuestión es que ese día era un martes, los chicos tenían “Educación Física”.
Cuando pregunté qué día era el de hoy y, además, qué nos tocaba, quedé muy satisfecha con uno de ellos que me respondió el día y la actividad. Entonces, con mis años de didáctica y de "andamiaje" por detrás, insistí y pregunté:
- Nico, ¿cómo te diste cuenta?Nico se quedó callado y encogió los hombros, pero yo insistí:
Dale, contanos... así con los demás chicos aprendemos y después también podemos hacerlo.
Y entonces, mis años de "andamiaje", "zonas de desarrollo próximo" y otras yerbas se cayeron ante su respuesta:
Ah, es que me dí cuenta porque tengo un gran cerebro…¡y una gran imaginación!
Claudia, de Cali-Colombia nos cuenta...
Con el ánimo de explicarles a mis alumnos/as por qué tendrían unas pequeñas vacaciones de Semana Santa, comencé la clase, narrándoles algunos pasajes bíblicos de la vida de Jesús.
Traté de describirles cada detalle, pero pronto empecé a observar rostros muy tristes y cuando les conté que Jesús había muerto crucificado, hubo un sobresalto generalizado.
David fue el primero en preguntar: "¿Se murió Jesús? y ¿cuándo lo mataron? ¿Por qué en las noticias no dijeron nada?".
Dana remató el comentario con otra pregunta: "¿Por qué Jesús creció tan rápidito? En navidad de diciembre, Jesús era muy bebé y ahora se volvió un señor y lo mataron en la cruz".
Esto motivó a Luis Miguel, quien alzó la mano para explicarles: "Yo vi una película en la que crucificaban a Jesús con una corona de espinacas, mientras la Virgen María con el niño Dios en sus brazos lloraba y lo arrullaba".
La clase de pronto se convirtió en una construcción mágica de historias entrelazadas en las que cada uno contaba lo que sabía de esa noticia tan triste que les había llevado. Así, nuestro Jesús resucitó en medio de mucha alegría inexplicable, pues todos concluyeron que él no se había muerto, sino que se había hecho el dormido para que no le pusieran más clavos en las manos y dejaran de ponerle espinacas en la cabeza.
Mariana, desde Buenos Aires nos comparte una actividad "en ronda" que hace unos días realizó en la sala y de la que surgió la necesidad de decirle presente a las Tecnologias Informáticas.
Estábamos conociendo la nueva sala (4 años). Fuimos presentando y reconociendo los rincones y poniendo nombre a cada unos de ellos: los bloques, los juegos tranquilos, la casita, el rincón de Lectura, Ciencias, etc...
Pilar, una de las niñas de la sala, levantó la mano casi al finalizar la actividad y dijo:
“Seño, acá falta un rincón para compus,como tienen los chicos más grandes. Le ponemos de nombre como dicen en Discovery Kids los chicos: “PUNTO COM PUNTO AR” y listo !!! ..."
¡Qué manera tan creativa de ponerle nombre a ese espacio no menos importante que el resto! Todos estuvieron de acuerdo con Pilar en que ese rincón, ¡¡¡no podía faltar en la sala!!!!!
Soy Ana María, tutora del grupo 3 del curso "Las TICs como materiales para el aprendizaje en Educación Infantil" de "Salas con Tic´s" y me gustaría dejar una pequeña anécdota de un grupo de sala de 5 al cual visitaba el año pasado una vez por mes.
Un día llego a la sala y el grupo estaba participando de una actividad en la que tenían que armar los carteles del abecedario, es decir de acuerdo a la letra que estaba escrita en el cartel hacer el dibujo de alguna palabra que empezara con dicha letra.
Una vez finalizada la actividad, la maestra me comenta que siempre resultaba difícil encontrar alguna palabra para representar a la letra W, pero que ese año no habían tenido que pensar mucho, ya que uno de los niños había dicho: "Seño!! Esa es la letra de Internet"...
De esa manera, le encontraron utilidad a una letra, que parecía que sobraba!!!
Grace De Moya, educadora de Barranquilla-Colombia, nos cuenta:
Estábamos trabajando en el proyecto "Mi cuerpo", y ese día explicaba a mis alumnos y alumnas las diferencias fisica entre los niños y las niñas.
Les dije muchas cosas. Entre ellas, expresé: "los niños tienen el cabello corto, las niñas largo".
De pronto escuché un llanto. Era Bianca quien desesperada me decía: "Yo tengo el cabello corto pero no soy niño sino niña".
¡Pronto me di cuenta de mi prejuicio! Tenía niños con el cabello largo y niñas con el cabello corto y me tocó rectificar.
Angie, de Cochabamba-Bolivia nos cuenta:
Tenía una alumna a la que no le gustaba pasar clases. Ella realizaba algunas actividades que hacíamos en el curso, pero no terminaba a tiempo, o, al final la dejaba en blanco.
Habitualmente pedía salir del curso con la excusa de "ir al baño". La mayoría de las veces paseaba por el patio y yo siempre tenía que traerla hasta mi curso.
Una vez me rogó que le diera permiso y como yo ya no le creía, me dijo , "no, Profe, le diré la verdad: las anteriores veces le mentía, pero esta vez es de verdad!" Sonreí , al final no sabía ya si era verdad o mentira, y le "di permiso" (por ultima vez en ese día) sin embargo, me acerqué sigilosamente al baño y esta vez SI era cierto, ella no estaba mintiendo.
No sé… creo que desde ese día, ella trataba de estar más tiempo en el aula, y todos los compañeros dicen, Anali ya no miente...
Nos escribe Bibiana Rincón, educadora de Barranquilla-Colombia:
Muchos años fui profesora del nivel maternal (dos años) y siempre recuerdo la angustia de los padres por dejar a sus niños tan pequeñitos.
El segundo día de clase, una mamà enviò a su niño con un papel muy grande engrapado en su pecho. El papel decia:
"Buen dia Bibiana: Juanqui lleva el paraguas por si llueve, su juguete preferido por si dice ti, su cuaderno donde raya, medias por si las moja, cambiarselas"
... y asi toda una hoja.
A partir de ese día, todos los días Juanqui llevaba un papel en su pecho... y decidimos llamarlo "buen día".
Paty Valverde, de Ventanilla, Perú, nos cuenta
Era la hora de la lectura, a mis niños les encanta….
Antes de iniciar siempre selecciono los libros que van a leer ese día. Yo empecé a repartir los libros y no me di cuenta que uno de ellos no era un cuento, sólo era un libro de imágenes donde habían fotos de distintos objetos carros, baldes, platos y también juguetes, pero cada página tenía un color determinado: en la primera todos los objetos eran rojos, en la segunda amarillos, y así hasta llegar al verde.
Bueno todos los niños recibieron sus cuentos y empezaron a leer. Cuando todos terminaron guardaron sus cuentos y siempre les pido que voluntariamente algunos nos cuenten de qué trató su cuento, algunos muy hábiles lo hacen y otros más tímidos también se animan. En el grupo que siempre participa está Fernando a quien le había entregado yo ese libro y nos dijo: "Había una vez un carrito amarillo que se encontró con un carrito azul y se saludaron, fueron donde el carro rojo y juntos visitaron al dinosaurio verde y estuvieron todo el día contentos.”
Cuando terminó de narrar el cuento yo me empecé a preguntar ¿de dónde salió esa historia? Porque yo he leído todos los cuentos que hay en mi salón y no recordaba ese… Todos lo felicitamos y aplaudimos.
Cuando los niños se fueron yo empecé a revisar los libros que entregué para la hora de la lectura y encontré el libro que le di a Fernando y me quedé pensando ¿cuánta capacidad creativa tienen los niños hoy? Me sentí muy feliz por él porque había a logrado armar una historia a partir sólo de imágenes.
Silvia, desde San Carlos de Bariloche-Argentina, nos cuenta:
Cuando mi hija menor tenía 6 años compré un CD de canciones titulado "El Jardín de la esquina". Entre las canciones, está la famosa "Canción del clíc" (refieriéndose al sonido de las máquinas fotográficas antiguas), que dice así:
Si usted quiere una instantánea, pero que sea espontánea...
con sólo hacer clic usted tendrá una instantánea de verdad... con sólo hacer clic usted tendrá una instantánea de verdad.
Puede ser de pie o sentado, pies derechos o cruzados... con solo hacer clic...
Lo importante es el peinado, pelo suelto o atado... con solo hacer clic...
Pero si usted está enojado, arruinará el revelado... con solo hacer clic... ¡clic!
Lo escuchamos juntas varias veces y mi hija miraba extrañada. Finalmente me preguntó : "Cómo haciendo clic iba a conseguir una instantánea de verdad" (la letra de la canción). Cuando le expliqué ella se rió y me dijo : "Pensé que era el clic del mouse".
En ese momento me dí cuenta que nadabamos en ríos distintos.
Silvia, desde Quilmes provincia de Buenos Aires, comparte algunas anécdotas relacionadas con las Ntics ocurridas en la sala de 5 años.
Anécdota 1:
Uno de mis alumnos estaba conmigo esperando en dirección que viniera a atenderlo la emergencia médica porque estaba con un broncoespasmo. Mientras transcurría la espera, la directora (que en ese entonces no manejaba con ductilidad la computadora) estaba luchando con el tipeo de un texto en la PC. Durante 5 minutos intento infructuosamente darle interlineado al mismo tocando insistentemente la opción hasta que finalmente la máquina se tildó.
Todo esto sucedía ante la atenta mirada de mi alumnito que bajandose de mi falda le dijo a la Directora: "¿Porqué no la reseteas?. Mirá (dijo señalandote el botón adecuado) apretá esto y vas a ver que vas a poder..."
Susan, desde Buenos Aires, nos comparte
Muchas veces, en el contacto cotidiano con niños pequeños, ocurren hechos graciosos, que nos mueven a la risa, que renuevan la fascinación por el trabajo con ellos. Situaciones disfrutables, que divierten pero dejan pensando… Momentos que, invariablemente, nos gustaría compartir con alguien...
En una capacitación que realicé en el conurbano bonaerense, la maestra y la preceptora de un grupo de niños de 3 años exploraban juntas un software educativo que estaba en la computadora de la sala. Habían llegado a un punto en el que no sabían cómo avanzar ni cómo volver atrás para continuar con el trabajo, y discutían entre ellas diversas alternativas de solución.
En eso estaban, hasta que una voz muuuy finita, desde detrás suyo, les sugirió :
"Y si apretás Scape?"
Se trataba de una alumnita que había vuelto a la sala y, al observar la disyuntiva ante la que se encontraban sus maestras, decidió colaborar...
