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Postales de la vida en el Jardín
 
Recupera las anécdotas y recuerdos de algunos momentos o circunstancias por los que atravesamos en nuestro quehacer diario en la escuela. Esos hitos que por algún motivo se recortan del resto…
Una posibilidad de compartir estas “postales” de la vida personal de cada uno dentro del jardín como modo de acceder a los diversos sentidos del ser maestros.
 
Ser docente era mi destino...

Romina de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, nos cuenta qué sentido tiene para ella ser educadora de niños pequeños:

Para mi ser docente representa un sin fin de cuestiones.
Ya contaban por ahí mis padres, que desde niña me sentaba con mis muñecos y les enseñaba las letras y los números. Luego sin darme cuenta, esa ilusión de pequeña se transformaría en mi vocación.
Supe desde siempre, sin saber bien el porqué, que ser docente era mi destino, el sentido era “enseñar al otro”.

Finalmente, me dediqué a la educación de los más pequeños, al jardín de infantes, por ser una edad en la que la inocencia y la pureza te llenan el alma.
Con miedos y muchos deseos profesionales, emprendí el viaje de estudiar y ejercí esta profesión, sin saber siquiera, que muchas de las cosas que hoy me dan placer y satisfacción no estaban escritas en ningún libro.

“Educar” es lograr que el sujeto incorpore estrategias y comportamientos adecuados para responder a las pautas y a los requisitos de una determinada sociedad.
El niño debe estar preparado para atender a sus propias necesidades y, también, para poder ayudar, efectivamente, a su comunidad.
Pero en mi poca experiencia eso es sólo una pequeña parte.
No es una mera transmisión de contenidos y de saberes a aprender desde un modelo social, sino también desde un modelo institucional, desde un modelo direccional y desde el propio modelo de aprendizaje con el que cada docente fue formado.

Si reflexionamos sobre diferentes teorías y definiciones del “ser educadora”, tomo prestadas palabras de Jaques Delors, que de mi formación recuerdo: “Educar es construir, es camino y proceso.”
A lo que Carl Rogers agrega: “…quizás un maestro sólo sea una persona que facilita, que coloca cosas delante de la gente y muestra cuán emocionantes y maravillosas son, incitando a probarlas…”

Desde mi experiencia agregaría que uno facilita el aprendizaje no solamente de contenidos de matemática, lengua y ciencias; sino también de valores, principios y de modos de manejarse en la vida.
El educador es un modelo, un “espejo” en el cual, los que se están formando, se reflejan. Los ejemplos de la vida suelen ser más significativos que las cuentas de suma.
Cada vez más, el docente cumple con funciones que van más allá de lo académico.
La necesidad de referentes familiares, afectivos y sociales con los que se encuentran los alumnos, lleva a demandar otras necesidades: contención, escucha, diálogo, reflexión. Uno no sólo trabaja con los alumnos sino también con su entorno. Las familias de la sociedad argentina actual, están muy modificadas de aquellas tradicionales con las que nuestros docentes trabajaron años atrás.
La diversidad de tipos de familias nos pone en un rol de constante capacitación y profesionalismo para que, en el camino, uno no confunda la profesión y se convierta, de repente, en psicólogo de los padres.

La diversidad nos genera desafíos. Debemos tener en cuenta que cada alumno con el que trabajamos es único y particular.
El docente debe facilitar el camino propio de cada chico, pero dentro de lo que el contexto social demande.

¡Qué tarea difícil! Es una de las frases que, a veces, surge en mí, cuando las funciones que abarca mi profesión me sobrepasan. Y para aquellos que sólo piensan que trabajamos cuatro horas y tenemos muchos meses de vacaciones, no entiende la magnitud de nuestra tarea.

Publicado por Inés Rodríguez Sáenz a las Julio 10, 2008 12:44 PM

Comentarios

No recuerdo de qué manera llegué hasta aquí.
Actualmente estoy cursando el último año de carrera para ser docente del Nivel Inicial.
Al leer lo que escribiste me inspiraron ganas de decirte que estoy totalmente de acuerdo.
Las personas que desvalorizan nuestro rol es porque simplemente no vivieron esta experiencia hermosa que es enseñar. Combinar la vocación que uno lleva en el alma con las ganas, el compromiso, el afecto...
Creo que hoy la tarea docente implica no solo ser mediador del conocimiento sino también involucrarse de una manera que es díficil de explicar, pero que ciertamente nos llena el alma.
Te mando un saludo grande.
nos estaremos hablando.


Nadia.

Escrito por: Nadia el Marzo 28, 2008 9:55 AM

te dejo mi mail, tal vez para mantenernos en contacto. Saludos

nanu_yo87@hotmail.com

Escrito por: Nadia el Marzo 28, 2008 9:57 AM

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