Zulema de González Catán, Prov.de Buenos Aires-Argentina, nos cuenta:
Con la sala de 5 tuvimos la experiencia de realizar un campamento con motivo de la finalización del ciclo de jardín de infantes de estos niños. La experiencia era nueva en la institución y para el equipo docente que la encaraba: maestra, profesor de educación física y directora.
El campamento se realizó en una granja educativa, pasamos dos días y una noche juntos. Al finalizar el primer día, cenamos y luego nos dirigimos al lugar donde el profesor preparó todo para realizar el fogón.
Con los niños, durante la tarde, le armamos al profesor una poesía y se la leímos, luego bailamos, hicimos juegos y al finalizar el profesor les preguntó si alguno quería decir algo… si quería contar cómo se sentía…
Él fue el primero que expresó sus sentimientos y luego, uno de los niños, Kevin, se levanto y dijo:
Yo quiero decir algo…
Dale... – le dijimos.
Buscó con la mirada a un compañero y dijo:
¡Te quiero Jerónimo!
Jerónimo lo miró sorprendido y luego habló él
¡Yo también! y les quiero decir que estoy muy emocionado.
Y así, de la manera más espontánea casi todos dijeron algo, cada uno arrojó una ramita al fuego, Jerónimo se mostraba muy emocionado, a cada rato pedía hablar y decía que nos quería y que siempre nos iba a llevar en su corazón.
El fuego se fue apagando, nos fuimos a dormir, pero creo que en cada uno de nosotros ese fuego nos siguió iluminando el corazón.