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Nuevos modos de narrar en la escuela

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En las últimas cuatro décadas, los medios sonoros, visuales y audiovisuales experimentaron grandes transformaciones, tanto en sus soportes técnicos como en su regulación y sus formas de uso.

A los avances de los medios electrónicos ya consagrados (como la transmisión satelital) se sumó, en los últimos años, el inestimable aporte de la informática, a partir del cual el universo de las comunicaciones y el entretenimiento ya no volvería a ser el mismo.

Las nuevas tecnologías provocaron grandes cambios en la producción y estética audiovisuales. Con la cámara de vídeo, numerosos aficionados pudieron realizar sus proyectos y exhibirlos al público. Los videoclips, el videoarte… son ejemplo de los nuevos géneros y formatos que surgen como producto de estos cambios.

La tecnología digital suma un nuevo punto de inflexión en este proceso, pues ofrece la posibilidad de procesar digitalmente las informaciones, transformarlas… creando con ellas imágenes y sonidos nuevos.

En la narrativa audiovisual, las imágenes y sonidos son apropiados para todo tipo de géneros que necesite recurrir a efectos especiales: cine de ciencia ficción, fantástico y de terror… se recurre a estos para dar mayor verosimilitud en los relatos. Y también es innegable el aporte que el mismo realiza al campo de la animación digital, en cuanto a economía de tiempo y producción, además de lograr efectos de movimiento, profundidad o tridimensionalidad inimaginables en otras épocas.

La idea de relato audiovisual interactivo, estilo de producción que empíricamente tiene a los videojuegos como protagonistas, revoluciona por su parte la idea de texto al ofrecer un entorno en el que el usuario puede tejer su propia narración, seleccionando /creando sus personajes, los escenarios de su interacción y el destino de sus enunciados de ficción.

Finalmente, la ubicuidad de los nuevos soportes e instrumentos para la captura de referentes de la realidad (cámaras digitales, celulares, dispositivos MP4) parece conmover los cimientos mismos de la producción audiovisual, universalizando aquello que originalmente parecía estar destinado a algunos pocos.

Poco a poco, estos últimos dispositivos van ganando paso en la cotidianeidad escolar. La exploración de los edublogs de salas y escuelas dan cuenta de una importante profusión de imágenes referidas a visitas especiales, salidas didácticas, efemérides, grupos, actividades cotidianas y/o especiales, juegos espontáneos y dramáticos.

Casi todas las experiencias de aprendizaje por las que transitan los niños en las salas de jardín parecen ser situaciones propicias para ser capturadas por el ojo de la cámara de los atentos maestros y, cuidadosamente posteados en los espacios de publicación que ofrece la Web 2.0, se constituyen en valiosas maneras de “abrir la puerta” del aula a la comunidad y al mundo.

En estas prácticas educativas, las imágenes fijas se componen utilizando alguna herramienta de compaginación on line, y se utilizan a modo de “registro” que se construyen con el objetivo de poner en conocimiento del otro, informar, sistematizar y sensibilizar sobre los eventos atravesados en el devenir escolar. Dado que no hay manipulación de escenarios, ni “roles” desempeñados, que se adoptan formas simples de representación y que se refiere a “hechos” reales, podríamos decir que adoptan, fundamentalmente, la forma de relatos documentales.

Por el momento, las posibilidades narrativas y connotativas del sonido y sus componentes (voz, ruidos, música) son tímidamente exploradas en ese tipo de producciones. También son minoritarios los usos de las tecnologías digitales ubicuas con otros usos narrativos, como por ejemplo la producción de relatos imaginarios que busquen entretener y conduzcan hacia mundos insospechados… también a sus mismos autores.

A decir de M. Green en su libro “Liberar la imaginación”, el valor de la misma es que hace posible la empatía. Es lo que nos permite cruzar los espacios vacíos existentes entre nosotros mismos y los “otros”. De todas nuestras capacidades cognitivas, es la imaginación la que nos permite dar crédito a realidades alternativas. Es la que nos permite romper con lo familiar, con lo que damos por asumido, para dejar a un lado las distinciones y definiciones con las que estamos familiarizados.

“Pretendo afirmar que así es como se produce el aprendizaje, y que la tarea educativa consiste en crear situaciones de aprendizaje en las que los jóvenes son impulsados a empezar a preguntar ¿por qué? en todos los tonos de voz existentes” (op.cit., pag. 17)

Si , tal como sostiene Green, en el camino de liberar la imaginación de los niños se dibujan los contornos de un orden social más pleno y satisfactorio, modos más vibrantes de estar en el mundo… me permito afirmar que los relatos de ficción son historias que merecen la pena de ser contadas en y por las escuelas.

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