Como les comenté hace tiempo (en "No olvides el rostro de tu padre"), Stephen King es mucho más que un escritor de historias de terror. Y entre esas facetas interesantes, hay una que tiene que ver con sus fans y admiradores, pero también con el cine.
A King le gustan mucho las películas. Eso responde cuando le preguntan por qué tantas de sus obras fueron adaptadas por Hollywood. Ya su primer gran éxito, Carrie, fue llevado al cine a poco de su publicación, y muchas de sus novelas y de sus más largos cuentos corrieron la misma (pero dispar) suerte.
Pero la relación entre King y el cine va mucho más allá. A veces, se aleja de los grandes estudios. Desde hace más de veinte años, Stephen King viene apadrinando estudiantes de cine y directores noveles, con un acuerdo sorprendente.
Por un dólar estadounidense, le da a esos cineastas en ciernes, por lo general admiradores, los derechos necesarios para producir un cortometraje basado en alguno de sus cuentos, siempre y cuando no lo exploten en forma comercial. Con ello, les da la oportunidad de presentar en festivales (y en productoras de cine o televisión donde que quieran conseguir un puesto) un film con un gran "de Stephen King" en el título.
A esos cortometrajes se los conoce, por el original trato, como "Dollar Babies", bebés de un dólar. Uno de los primeros acuerdos fue firmado con Frank Darabont, quien más tarde sería conocido como el mejor adaptador de novelas de Stephen King al cine.
En el sitio Stephen King's Short Movies, un fan recopiló todos los cortometrajes posibles, incluyendo algunas apariciones del escritor en los medios. El sitio está en inglés, al igual que la mayoría de los cortos, pero pueden encontrar una sorpresa.
Entre los videos disponibles, está "Llamadas", una adaptación del cuento "No se equivoca de número" dirigida por un argentino en 1999.
Marina Cuello